Anoche en Primer Plano pusieron al aire un audio en el que Fernando Villegas se refiere al reportaje de The Clinic con los testimonios de mujeres, la mayoría de las cuales prefirió guardar en reserva su identidad, que lo acusan de comportamiento lascivos. Estas son las palabras del sociólogo que hicieron públicas en el estelar de Chilevisión:

“Como sabe, lo sabe todo el país, lo sabe la galaxia incluso, fui objeto de un ataque mediático de una feorcidad, de una odiosidad como no se había visto nunca antes en Chile, por lo menos en lo que respecta meramente a alguien que trabaja en los medios de comunicación. Un ataque hecho minuciosamente con ese grado de detalle que inspira al odio.

“Se tomaron meses preparándolo. Retrocedieron 30 años en el tiempo para interrogar a gente que trabajó conmigo en un programa que ya nadie se acuerda, Domicilio Conocido. Y, cuando no obtenían lo que querían, echaban igual al camión de la basura cualquier cosa que pudiera parecer negativa o que fuera negativa, para demolerme, porque esa es la intención.

“No es solamente denunciar mis supuestos crímenes lascivos, sino que demolerme como personaje conocido en las comunicaciones.

“Para esos efectos interrogaron a 30 o más personas, algunas de las cuales fueron lo suficientemente honestas y valientes para ir contra la corriente y decir las cosas como son. Otros fueron ambiguos y muchos otros se sumaron con rumores, incluso a veces con meras divagaciones.

“Como cierta persona con la cual nunca trabajé y nunca he tenido ni siquiera entrevistas o conversaciones privadas. Y, sin embargo, se dio tiempo para divagar, para comentar acerca del miedo que le daba la posibilidad de encontrarse conmigo en el ascensor. Capaz que en dos pisos pudiera pasar alguna cosa.

“Entonces, eso también lo subieron al camión de la basura.

“No contentos con eso, llamaron a gente que está en el extranjero, buscando, urgando, tratando de encontrar cosas que me perjudicaran.

“No contentos con eso, me han imputado que por mi culpa se acabaron tres programas de la televisión, como si yo tuviera poder en la televisión. Como si yo hubiera estado todos los días en la televisión, en los pasillos intrigando, haciendo cosas.

“Como eso todavía no era suficiente para subirlo al camión de la basura, urgaron en mis libros para encontrar alguna frase que me pudiera perjudicar. Y sacaron a relucir cosas que haya podido escribir hace 15, 20 años, cuando estaba de moda el tema de la homosexualidad.

“En otras palabras, fue un ataque dirigido no a la denuncia de tal o cual pecado mío, sino que dirigido a mi demolición intgegral como persona y especialmente como comunicador, sin tener miramientos por lo que eso provoca en una familia. Yo tengo familia. Lo hicieron igual.

“Los inspiró solamente el odio, el resentimiento que me tiene esa gente en esa revista. O los inspiró algo más: El deseo frío y planeado de sacarme de los medios de comunicación por ser una voz bastante fuerte, sin miedo, que ha denunciado todo el tiempo la incompetencia, la mediocridad y la hipocresía del sector en el cual ellos están involucrados.

“Pero yo no quiero decirles todo esto simplemente para quejarme. Básicamente lo que quiero decirles es que no me van silenciar, si es eso lo que buscaban. Porque en un mes, un poco más, un poco menos, pretendo estar con ustedes de nuevo. Con comentarios diarios, con columnas, con el tipo de cosas que hacía en la tarde en radio, con todo, en una plataforma digital.

“No se exactamente cuál va a ser. Se lo comunicaremos a todos los interesados, a todos los que tienen interés en lo que yo digo, escribo, comento, analizo. Se los diremos en su debido momento. Mientras tanto, le pido a usted que me esta escuchando que haga correr esta grabación a otras personas que tengan interés en mi trabajo. Muchas gracias y hasta muy pronto” –MIRE AQUI EL VIDEO. MINUTO 44-.