En un país en vías a ser desarrollado, podemos esperar muchas cosas, sin embargo, del dicho al hecho, existe un abismo enorme, que pasa por tener los recursos necesarios, con un análisis detallado, pero con realismo, pero principalmente dejar de lado intereses partidistas, presiones políticas, ideologías diversas y fundamentalmente el querer escuchar a las personas que esperan un arreglo inmediato al sistema previsional tan sensible que afecta a muchos adultos mayores.

Es fácil decir por parte de algunos involucrados en el tema previsional, que la culpa es que las personas “no cotizan lo suficiente”, también se señala que las entidades no ofrecen suficiente transparencia en información o lo que cobran comisión es demasiado alto. Lo importante es que los sueldos son bajos y eso perjudica la futura pensión, otro argumento es que no existe suficiente competencia como para bajar los costos de administración. Que el gobierno de turno administre los fondos previsionales es un arma de doble filo y experiencia ya hemos sido testigos con algún vecino de la región.

En consecuencia, quien tiene la verdad absoluta, eso no existe, como tampoco nos pueden seguir castigando el hecho de vivir más tiempo y que la “torta” se tendría que repartir en más pedazos y muchos se quedarían sólo con el gustito y no con el trozo que se supone se nos ofrecería. Que falta fiscalización en nuestro país es evidente, pero como los recursos son limitados, no se puede generalizar como decir que todos los gobiernos de izquierda son corruptos, que los gobiernos de derecha son explotadores, que los sacerdotes son todos pedófilos, que los Carabineros son ladrones, que los falsos exonerados reciben millonarias pensiones, que los políticos son sinvergüenzas, etc. etc.

Cada persona, con nombre y apellido, es dueña de sus actos, por lo mismo, cuidado con acusar a unos y a otros, porque es muy fácil enlodar instituciones, gobiernos, empresas, profesionales, por que eso causa mucho daño y la mayoría de las personas son honestas y no están dispuestas a pagar a nombre de unos pocos que olvidaron la ética y el decoro.

Los gobiernos pasan y lo que ofrecen muchas veces no se cumple, especialmente en el tema previsional, porque la solución va más allá de las buenas intenciones o deseos de producir cambios estructurales que siempre son difíciles de concretar, y el tema de pensiones es uno de ellos, se debe considerarse que el sistema previsional vigente en nuestro país, ya lleva más de 37 años y debe ser revisado y perfeccionado, pero se requiere acuerdos consensuados y mientras no exista aquello, seguiremos con las pensiones miserables.

Algún día tendremos las tasas de reemplazo dentro del promedio de los países OCDE, al cual pertenecemos, sin embargo, sólo somos miembros y en materia previsional mantenemos un sistema que no nos otorga lo ofrecido como tampoco libertad para tener derecho a retirar nuestros ahorros de toda una vida. Si queremos tener mejores pensiones, se requiere mejores oportunidades, mejores empleos, mejores sueldos, mejor fiscalización y por todo ello, un diálogo con altura de miras y dejar de lado las mezquindades políticas que nos tienen sumidos en pensiones de hambre y de pobreza indigna de estos tiempos.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com