Las autoridades indonesias iniciaron este lunes la evacuación de unos 900 turistas locales y extranjeros en las pequeñas islas de Gili vecinas de Lombok, un día después de un sismo que dejó 91 muertos y cientos de heridos.

Unos 200 turistas “indonesios y extranjeros” ya abandonaron las tres islas de Gili, y “quedan unos 700 a la espera de ser evacuados”, declaró un portavoz de la agencia nacional de gestión de catástrofes, Sutopo Purwo Nugroho.

Al menos 82 personas murieron y decenas resultaron heridas en un violento terremoto que sacudió la isla indonesia de Lombok el domingo, justo una semana después de otro mortal sismo en el mismo lugar.

El nuevo sismo tuvo magnitud 7 y su epicentro se localizó a 10 km de profundidad, según el servicio geológico de Estados Unidos (USGS). Le siguieron dos temblores secundarios- uno de magnitud 5,4- y unas 20 réplicas.

Las autoridades indonesias lanzaron una alerta de tsunami, que levantaron más tarde. El agua del mar entró sin embargo en dos localidades costeras, dijo a una televisión local Dwikorita Karnawati, un alto responsable de la agencia de gestión de catástrofes.

La sacudida se sintió con fuerza en la vecina isla de Bali, uno de los destinos turísticos más populares de Indonesia, donde residentes y turistas salieron a las calles despavoridos. También provocó daños leves en la ciudad javanesa de Bandung, a unos 955 km de distancia.

Este es el segundo terremoto de gran potencia que sacude la isla de Lombok en una semana. El 29 de agosto, un sismo de magnitud 6,4 pero mucho menos profundo dejó 17 muertos y destruyó cientos de edificios.