Ante declaraciones de familiares, personajes públicos y periodistas, sobre que estaría probado el asesinato de don Eduardo Frei Montalva, me veo en la obligación de señalar que no es cierto. Solo hay un peritaje que demostró sustancias tóxicas, el cual fue realizado por un laboratorio en una época en que simultáneamente era sancionado por el Instituto de Salud Pública por mala calibración de equipos y mal manejo de componentes orgánicos. Más aún, fue desacreditado por peritos por su presentación como método cuantitativo, cuando solo fue cualitativo.

Nuevos peritajes en el extranjero no demostraron tóxicos, destacando el del Dr. Luna, que además de ello señaló que las muestras eran adecuadas para el estudio. Sin embargo, los interesados en mantener la tesis del asesinato no conocen estos estudios, sin importarles que con sus dichos dañan la honra de los inculpados y sus familias

La Constitución, la que juran respetar nuestros Presidentes, en su artículo 20 señala la igualdad ante la ley de todos los chilenos; sin embargo, algunos chilenos no tienen acceso a la justicia de la reforma procesal penal, cuya propaganda estatal decía una “mejor justicia para todos los chilenos” y son juzgados por el sistema antiguo.

Los hijos del principal acusado en el caso, médicos la mayoría, testigos en primera línea de lo sucedido, ni siquiera han sido requeridos en este caso, a diferencia de tantas declaraciones de los hijos y familiares de don Eduardo, quienes presionan a la justicia para que dicte sentencia y cuestionan a las defensas de los inculpados si usan todas las herramientas de la justicia en este caso.

Debo señalar que a lo largo del tiempo la tesis del asesinato se ha ido debilitando hasta desaparecer; tanto es así, que en el procesamiento se intenta calificar el caso como una negligencia médica y no un asesinato.

¿Por qué el periodismo chileno no ha intentado relatar la verdad en este caso? ¿Por qué quienes dicen que está probado el asesinato no aclaran en qué basan sus dichos? ¿Todo lo que dice el libro “Magnicidio” es verdad? ¿Será la pauta a seguir? Es de no creer la poca prolijidad de la justicia chilena.

Además, podrían contar qué pasó con los “cuadernos secretos, novedades, nuevos procesados”, en estos más de ocho años.

El país merece saber la verdad, le duela a quien le duela.

/Carta al diario El Mercurio del Dr. Luis Felipe Silva
Hijo del Dr. Patricio Silva Garín