El apretón de manos entre Marcelo Catrillanca y Ramón Morales Balcázar circuló profusamente por las redes sociales el lunes. También el video de la madre de Camilo Catrillanca abrazando a Carmen Balcázar. Unos son los padres de Camilo Catrillanca, quien murió el 14 de noviembre de 2018 luego de ser impactado por un fusil disparado por un funcionario de Carabineros. Los otros son familiares del subinspector de la Policía de Investigaciones, Luis Morales, asesinado en un operativo policial solicitado por la Fiscalía Regional de La Araucanía, que investiga delitos cometidos en el área de Temucuicui como tráfico de drogas, cultivo de marihuana, tráfico de armas y municiones y también homicidio frustrado a Carabineros.

“Estoy, sobre todo, acompañado a mi mamá, Carmen Gloria Balcázar. Después de Luis, ella es la principal víctima del operativo que el Gobierno insiste en justificar”, escribió en su cuenta de Twitter Ramón Morales Balcázar, quien desde que se supo la noticia del asesinato de su hermano cuestionó por esa red social el modo en el que se llevó a cabo la orden de entrada y registro en Temucuicui.

Hace dos días la Corte de Apelaciones de Santiago admitió un recurso de protección que introdujo Paula Morales Balcázar, hermana del subinspector Luis Morales. La acción es contra el conductor de televisión José Antonio Neme, por haber acusado que la acción policial que terminó con la muerte de Morales se trató de un “montaje”. Además de argumentar en este sentido, el abogado a cargo de introducir el documento, prefecto inspector de la PDI Luis Silva Barrera, presenta en el escrito detalles de la relación familiar de los Morales Balcázar, ya que uno de los argumentos de Neme fue que se había entrevistado con la madre y el hermano del subinspector y “coincidían en el análisis”.

De acuerdo con el recurso de protección, la madre de Morales abandonó el hogar familiar cuando el subinspector tenía 13 años de edad, distanciamiento que aumentó tras la muerte del padre de los tres hermanos, “consolidándose, hace aproximadamente 3 años, el quiebre familiar de doña Paula y Luis, respecto de su madre doña Carmen Gloria Balcázar y de su hermano Ramón Morales Balcázar, con quienes el subinspector Luis Morales Balcázar, no mantenía ningún tipo de contacto”.

Agrega el documento que “el núcleo familiar primitivo del subinspector Luis Morales Balcázar, estaba conformado por sus padres y dos hermanos, Paula y Ramón, situación que se mantuvo hasta los 13 años de edad aproximadamente, momento en que su madre, de manera voluntaria, hizo abandono del hogar. Producto de dicho abandono, la madre no mantuvo una relación directa y regular con sus hijos Paula y Luis, quienes no volvieron a tener una relación fluida con su hermano Ramón Morales Balcázar, razón por la cual Luis, sin una figura materna que atendiera necesidades económicas o afectivas, fue criado por su padre y apoyado por algunos familiares en lo afectivo junto a su hermana Paula”.

En la misma línea, relata que Morales Balcázar quiso ingresar a la PDI “desde pequeño”, postuló tres veces hasta que fue admitido el 1° de febrero de 2012 en la Escuela de Investigaciones Policiales Presidente Arturo Alessandri Palma, en lo cual fue “apoyado afectiva y económicamente por su hermana Paula”. Egresó en el año 2014, continúa el texto, mismo en el que falleció su padre Luis Alberto Morales Riveros, lo que generó un mayor distanciamiento entre los hermanos producto del proceso de posesión efectiva.

El recurso de protección sostiene que era su hermana Paula Morales Balcázar, con quien mantenía comunicación constante y quien se preocupaba por él tras la muerte de su padre. “Sumado a esto es ella quien realizó todos los trámites fúnebres, por no presentarse ningún familiar directo (madre, hermano) y es ella quien recibió las honras fúnebres por parte de la Policía de Investigaciones de Chile, en la ciudad de Temuco”.

El Líbero se contactó con la PDI para obtener la versión del abogado Luis Silva, no obstante indicaron que por tratarse de un recurso legal en desarrollo, declinaba de referirse al tema.

Luis Morales tenía 34 años de edad y le faltaba un mes para completar nueve años de servicio. Se desempeñaba desde 2015 en la región de Tarapacá, donde era parte del área Antinarcóticos y Crimen Organizado e integraba el Equipo de Reacción Táctica, ERTA.

El “lavado de imagen” de Temucuicui

Rápidamente, tras conocerse las imágenes del abrazo entre los familiares de Catrillanca y del subinspector Morales, desde la IX Región anticiparon la existencia de una “estrategia comunicacional”, que apelaba a la emotividad para hacer un “lavado de imagen” de Temucuicui.

La comunidad ha sufrido varios cismas y se ha subdividido en cinco oportunidades. Está la Comunidad Ignacio Queipul; Temucuicui, Temucuicui I, Temucuicui II. Y actualmente se divide entre Temucuicui Autónoma y Temucuicui Tradicional. Precisamente dos de los lonkos de la zona, Juan Catrillanca Antin -abuelo de Camilo Catrillanca- y Víctor Queipul Huaiquil, fueron quienes lideraron el llamado al Lef Xawun (que significa conversación urgente), que se llevó a cabo los días lunes 18 y martes 19 de enero.

“De forma astuta las dos Temucuicui realizaron un evento, que no se dio por casualidad. Fue un encuentro rápido que busca demostrar disposición al diálogo y recibir el apoyo social. La foto genera simpatías porque se trata de dos padres que han perdido a sus hijos y que han sido víctimas. Es un trabajo emocional. La izquierda trabaja las emociones”, sostiene un dirigente mapuche de la zona. “Finalmente se impone la imagen de que se trató de un acto de matonaje, ya que la PDI realiza el operativo con 850 funcionarios, varios de ellos de élite, el pueblo mapuche no solo queda como víctima, sino también como un pueblo que es capaz de rebelarse, y detener a los abusadores y prepotentes”, agrega.

Otros dirigentes de La Araucanía reaccionaron con estupor al escuchar las palabras de Marcelo Catrillanca, quien afirmó al recibir a la familia del PDI: “El sistema, el Estado, nos quiere asesinar. Quiero felicitarlo por la valentía que ha tenido, por la forma de decirle al Estado, quien ha asesinado a su familia, nosotros no, no compañero. Nosotros somos mapuches, tenemos nuestros corazones. El sistema lo quiere engañar, lo quiere asesinar, así que, por lo tanto, bienvenido a la comunidad de Temucuicui y mucha fuerza para que pueda conseguir justicia para su hermano”.

Para habitantes de la zona, “es insólito que Catrillanca diga que el Estado es el culpable, cuando quien apretó el gatillo y acabó con la vida del policía es un miembro de una comunidad de allí. Si bien pudo haber fallas en el operativo, quien apretó el gatillo es alguien que vive en la comunidad en la que se reunieron. Todo esto es una manipulación ideológica. La poca droga que lograron sacar no era invento y los disparos tampoco”, opinan.

Tambien desde la región hay quien sostiene que con esto se buscó imitar el encuentro entre Jorge Luchsinger Mackay y el lonko Aniceto Norin, donde el hijo del fallecido matrimonio aseguró que como familia no se oponían a que el machi Celestino Córdova, visitara su rewe (altar sagrado) en 2018. Esta misma dirigente, de origen mapuche y que por seguridad prefiere mantener su nombre en reserva, coincide en que la bala que mató al subinspector Morales “salió de los soldados que tienen en Temucuicui para el resguardo de la droga”.

Llama la atención sobre varios puntos: que no toda la Temucuicui está involucrada en hechos de drogas y que hay muchas familias que viven en la zona que se encuentran sometidas por el miedo por parte de quienes sí se dedican al narcotráfico; también dice que en la zona de Temucuicui hay al menos cinco lonkos y que esta actividad fue promovida por unos pocos, y también se pregunta por los protocolos sanitarios en el encuentro. “Había más gente que en Cachagua y quién cursó un sumario sanitario. Sacó alguien la cuenta de cuántas personas se juntaron”, se pregunta.

Coincide en que para gestar esta actividad hubo asesoramiento comunicacional de fuera de la comunidad. “No tengo idea de quién fue, pero están asesorados. Ellos tienen un sistema comunicacional, redes, relaciones públicas, una tropa de profesionales que trabajan incansablemente para mantenerlos como líderes, luchadores”, afirma.

Esta líder también aludió al comunicado difundido el lunes por organizaciones como la Coordinadora Arauco Malleco y comunidades como el Lof Temulemu Traiguén, el Lof Pidenco Lumaco, el Lof Yeupeko Vilcún, la Comunidad Temulemu Chico y la Comunidad llollowenko en la que dicen que estas “operaciones político-policiales se enmarcan en una fuerte campaña institucional de carácter racista que pretende vincular a la causa Mapuche con el narcotráfico y el crimen organizado”. Sin embargo, al mismo tiempo también sostienen: “Vemos con preocupación la presencia e influencia de agentes externos a las comunidades tratando de introducir drogas y malas prácticas principalmente con nuestros weche, con el fin de transformarlos en consumidores o bandas dedicadas al tráfico. Desde ya hacemos un llamado urgente y necesario a condenar toda presencia del narcotráfico en las comunidades Mapuche”.

La dirigente sostiene que de ser esto cierto, personajes como Héctor Llaitul y Juan Pichún, dirigente de Temulemu, deberían prestar más apoyo a las autoridades y permitir la entrada a sus comunidades.

A continuación el recurso de protección que introdujo Paula Morales Balcázar contra el conductor de televisión José Antonio Neme.

Recurso de Protección by El Libero

Por Emily Avendaño para El Líbero

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