Si alguien conoce la historia de Luis Miguel es la escritora mexicana Claudia de Icaza, quien en 1994 fue demandada por el cantante tras la publicación de un libro en el que contaba partes de su vida. Algunas de ellas ahora se han hecho públicas en la serie biográfica de Netflix.

El cantante llevó a los tribunales a De Icaza -que en la serie está presuntamente representada por el personaje de Cynthia Casas- por difamación y daño moral. Pedía que lo indemnizara con USD 7 millones.

Pero después de tres años y medio en los juzgados, ella resultó triunfante y de su libro El gran solitario, biografía no autorizada se han vendido 96.000 copias.

De Icaza habló con Infobae sobre aspectos del cantante que no se han tocado hasta ahora: de qué murió su padre Luis Rey, qué pasó con su madre Marcela Basteri, cómo fueron sus relaciones con Isabella Camil y Mariana Yazbek, las imprecisiones de la serie y toda la polémica que ha desatado.

¿Qué es lo que habías escrito en ese libro por el que te demandó Luis Miguel?
—Yo fui la primera que hizo público todo lo que estamos viendo. Antes de mi libro no se había escrito que era explotado por el papá, que había entrado al medio por Durazo (Arturo Durazo, un corrupto político mexicano), cómo había sido su primera relación sexual, pero el artista se enfadó con la reportera y la demandó. Imagínate qué puedes pensar después de que viviste un juicio con un personaje tan seductor y que 24 años después se pone a platicar su verdad y es lo mismo que escribiste.

Claudia de Icaza ha vendido 96.000 copias de su libro (Portada del libro: RinconLuisMiguel.com.ar)

Claudia de Icaza ha vendido 96.000 copias de su libro (Portada del libro: RinconLuisMiguel.com.ar)

—¿Qué tan difícil fue para ti el juicio? ¿Es verdad que cuando llegaban al juzgado la gente se ponía a echarle porras a Luis Miguel?
—Para él fue un juicio más en su vida, y aunque estaba en el mejor momento de su carrera, 7 millones de dólares no le venían mal, pero imagínate si él hubiera ganado el juicio y 24 años después sale con la batea de babas (tontería) de decir lo mismo que yo ya había dicho, hubiera sido patético. Yo defendí mi integridad como periodista y como escritora. En la serie se está usando lo que yo escribí en su momento como un homenaje a sus fans, porque en mi libro yo encumbraba al ser humano que dejó todo al servicio de la carrera. Yo solo lo vi en el juzgado una vez, pero desde el minuto uno me di cuenta de que él estaba rodeado por todos, los jueces, ministerios públicos, hasta la mecanógrafa que se robó la pluma con la que él firmó. Yo juraba que iba a perder el juicio. Aquí era contra la libertad de expresión y no contra una reportera y mis compañeros de “chisme” deberían de entender que lo que me estaba pasando a mí les podía pasar a ellos.