Economista, político y exdiplomático venezolano. La carrera de Diego Arria es extensa, tanto así que fue candidato presidencial en 1978 y durante años ha sido uno de los principales opositores de Nicolás Maduro. En su paso por Chile, para participar de la séptima versión del seminario internacional UFPP, dirigido a la formación de jóvenes de América Latina y organizado por la Fundación para el Progreso, el experto conversó con La Tercera para desmenuzar los principales aspectos del supuesto atentado perpetrado contra Maduro hace una semana, y la compleja agudización de la crisis que se vive en ese país. “Esto va a envalentonar mucho a la sociedad”, advierte.

¿Cuál es su lectura del supuesto ataque contra Maduro el sábado pasado?

Lo que vimos parecería inverosímil para mí. Que habiendo tantos militares, los oficiales que están detrás de Maduro casi ni se mueven y su esposa se ríe. Maduro trata de tapar el micrófono y los que se movilizan son los que le ponen la cobertura, que por cierto, deja marginada a la señora.

¿Cómo califica las reacciones?

Nunca hemos visto esto. Es una foto inédita en la historia de Venezuela. Fue un despliegue lento y una escena que no correspondía a una emergencia, sino que a algo preorganizado. Lo que no cuadra, es que los (miembros) de la Guardia Nacional salieran corriendo despavoridos.

¿Por qué ocurre todo esto?

Es un país que tiene 1.000.000% de inflación, donde la muerte de niños por falta de alimentos y medicinas es grave, donde el colapso está en todas las dimensiones y donde hay un rechazo de al menos el 85% de la población. Esto le permite una distracción momentánea de esos problemas. Pero al que está sufriendo o pasando hambre no lo puede distraer este hecho. Lo único que puedo asegurar es que no habría existido un duelo nacional, sino un masivo júbilo popular nacional e internacional si hubieran matado a Maduro.

¿Eso le da para pensar que fue planeado?

El único factor que no me cuadra es el papelón de los militares. Esa es la variable que pone duda que no fue planeado. No puedes planear que haya una desbandada colectiva, que demuestre pánico y terror de los ‘herederos del libertador’, como les dicen.

Pero ¿qué gana el gobierno chavista con esto?

Intentar desacreditar a lo que llama la derecha oligarca, pero eso ya no lo cree nadie. Maduro tiene tan poca credibilidad, que lo único que podría haber tratado de ganar es ventaja por algunos días.

¿Qué tanta ventaja?

Algo marginal. Maduro puede decir que lo trataron de asesinar unos grupos violentos para dar un tipo de imagen al exterior, de tener una campaña contra la derecha, y que la oposición no son unos demócratas, sino que son unos asesinos.

Los mismos bomberos contradijeron esa versión y señalaron que había sido una explosión de gas…

Exactamente a 800 metros. Estas son llamadas Fuerzas Armadas que ante un tiro o ante cualquier cosa salen despavoridos. Imagínate si se tienen que enfrentar a Colombia, que ellos sí tienen una experiencia militar real. En Venezuela lo que hay es un conjunto de pandilleros.

¿Perdió algo entonces?

Ellos no pueden poner en evidencia a sus soldados. Esto va a envalentonar mucho a la sociedad venezolana que venía sufriendo de los abusos de poder de parte de ellos por la crisis.

Mientras se habla de teorías conspirativas ¿Cómo se pone fin a la crisis?

En Venezuela no habrá salida convencional, es decir, no será vía elecciones, sino que será una mezcla de protestas, insurrección popular y los militares. Los militares son los únicos que pueden sellar una salida en Venezuela. Sin ellos es imposible, porque hay muchos grupos armados por el gobierno.

¿Falta acción y ayuda internacional?

Todos los países tienen problemas y hay una culpa de la oposición venezolana.

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