Un día más para afinar detalles de una propuesta ganó ayer Minera Escondida en el marco de la maratónica jornada de reuniones con el sindicato N° 1, que culminó con el alargue de la mediación ante la Inspección del Trabajo. Ayer a la medianoche vencía el plazo de tratativas de carácter obligatorio.

Las reuniones se realizaron en un hotel ubicado en el sector sur de la Región de Antofagasta y luego de que los trabajadores sostuvieran las últimas asambleas con los socios del sindicato a eso de las 13:00 horas. Los acercamientos se extendieron hasta pasada la una de la madrugada.

“Hemos logrado despejar los puntos que habían estancado la negociación”, señaló el directorio de la entidad sindical en un comunicado, tras retirarse del lugar de diálogo. La declaración agrega que “aún falta por resolver algunos puntos relevantes. En consecuencia, hemos decidido prorrogar por un día la mediación obligatoria (…) Si mañana logramos alcanzar una propuesta para ser considerada por las bases, se extenderá la mediación los días suficientes para hacer las asambleas con los socios”.

Previamente, el sindicato había apuntado al cumplimiento de algunos temas fundamentales para seguir negociando. “Para el evento que la empresa acceda a las condiciones básicas para continuar conversando y ello pueda derivar en una eventual extensión de la mediación, todos los turnos deben considerar la presentación para el día de mañana 14 de agosto a sus labores regulares”, señalaba un informativo distribuido por la dirigencia durante el día.

Según cercanos al proceso de renovación del contrato colectivo, serían al menos tres los puntos esenciales que estarían trabando las negociaciones.

El primero tiene que ver con la extensión de beneficios, ya que si bien el sindicato no tendría reparos en acceder a esta condición, no estarían de acuerdo con que se pague el bono de término de negociación a aquellos trabajadores que no forman parte de la organización sindical, los que serían cerca de cien.

Otro de los temas que siguen en disputa es el plan habitacional, que los trabajadores no están dispuestos a “vender”, como se dice cuando se deja de percibir un beneficio a cambio de un bono en dinero.

Este aporte consiste en un préstamo garantizado de 500 UF ($13,6 millones) por trabajador a siete años plazo, con una tasa de interés de 2,5% anual, aplicable solo a los saldos insolutos que mantengan los socios. Junto con esto, si un trabajador deja la compañía, puede acceder a la condonación de la deuda, dependiendo de los años de antigüedad que tenga en la empresa.

A lo anterior se suma el plan de salud que poseen los trabajadores y sus familias. En este caso, el eje central apunta a que los beneficios de salud no se vean diminuidos con la licitación de la isapre que busca impulsar la compañía. Esto, con el fin de abaratar los costos que hoy significa mantener la cobertura en un 100%.

Ofertas y contraofertas

Durante los primeros días de mediación, la empresa accedió a mejorar algunos aspectos de la última oferta que se presentó hace ya tres semanas, entre ellos reponer el monto de bono de término de negociación cuya vigencia expiraba el 5 de agosto pasado, y que considera el pago de $15 millones, más un préstamo de $3 millones, así como un reajuste salarial de un 2%.

El ofrecimiento también proponía restituir la “compra” del plan habitacional a aquellos trabajadores que no lo habían solicitado a cambio de un préstamo por $13,5 millones y la condonación de hasta un 50% a aquellos que mantenían la deuda.

La propuesta no fue completamente satisfactoria para el sindicato, que presentó una contrapropuesta a la empresa. Esta última era discutida hasta el cierre de esta edición.

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