Ruth Rose nació hombre, pero desde los 9 años se sintió atrapada en ese cuerpo. Casi 70 años después decidió poner fin a su martirio y se sometió a una cirugía transgénero, lo que la convirtió en la persona más vieja del mundo en hacerlo.

La persona más vieja del mundo en cambiarse de sexo

Tras cambiarle el sexo de hombre a mujer, el cirujano responsable de la operación le preguntó a Ruth Rose qué quería hacer con su miembro viril. “Eso se lo dejo a usted, doctor”, contestó ella, y el médico optó por donarlo a la ciencia. Hoy, al recordar ese momento de 2014, cuando tenía 81 años, ella exclama: “¡Pero qué pregunta! Yo estaba feliz de haberme librado de él”.