Imagínese tener tanto dinero que le diera pereza contarlo. Cuando se prepara un golpe de corrupción a gran escala, llega un punto que contar billetes es un estorbo. En las principales macrooperaciones que engloban a presidentes y dictadores se sigue un proceso habitual: el dinero se pesa. De acuerdo con la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeo, un millón de dólares en billetes de cien pesa exactamente 10 kilos.

Medir la corrupción es una tarea complicada. Los cálculos que circulan de las diez operaciones más importantes en los últimos 60 años son meras estimaciones. En plena investigación por el escándalo de los cuadernos en Argentina, parece que los Kirchner pusieron a las arcas públicas de su país entre las más saqueadas de la historia contemporánea. Solo en sobornos por obras públicas se calcula que robaron 10.000 millones de dólares. En otras palabras, 100.000 kilos en billetes de 100 dólares. Y todavía queda por contar los circuitos de la concesiones de transporte y energía, entre otros. Este es un ranking de los líderes más corruptos del último siglo, utilizando como comparación los animales más pesados del planeta.


¿Dónde quedarán los Kirchner?

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