La Fiscal General de Brasil, Raquel Dodge, presentó una impugnación a la candidatura presidencial del Luiz Ignacio Lula da Silva, presentada  este miércoles por parte del Partido de los Trabajadores.

Dodge afirma que el solicitante no es elegible porque en “enero de 2018, el ex presidente fue condenado en segunda instancia en el marco de la operación Java Lato. Según la Ley de la Ficha Limpia, ese hecho le quitó la capacidad electoral pasiva”, recoge el sitio web del Ministerio Público.

“Según el texto legal, no pueden presentarse candidaturas condenadas en una resolución dictada por un órgano judicial colegiado por crímenes de lavado de dinero y corrupción”, establece.

El ministro del Supremo Tribunal Federal Luis Roberto Barrosso se encargará del caso o lo compartirá con un panel del tribunal electoral. Tanto Dodge como Barroso han dicho que la candidatura de Lula para la presidencia no estaría permitida.

Condenas

Más de diez mil simpatizantes del ex mandatario tomaron las calles aledañas al Tribunal Superior Electoral en la capital brasileña, Brasilia, mientras los dirigentes del PT ingresaban al inmueble para presentar la candidatura en el último día de registro.

Lula cumple una sentencia por cargos de corrupción pasiva y lavado de dinero, la justicia brasileña estipuló que se le encarcelara por 12 años y un día, pero continúa encabezando las encuestas para los comicios presidenciales de Brasil programados para octubre. Se prevé que el tribunal le prohíba postularse por su condena.

Su proceso fue parte de la pesquisa “Autolavado”, en la que los fiscales han acusado a políticos de repartir favores y contratos estatales a cambio de sobornos y contribuciones de campaña. La investigación ha sacudido al sistema político de Brasil y puesto a docenas de personas poderosa