Evidentemente, y como todo en esta vida, no hay que tener obsesiones y hay que saber hasta dónde podemos llegar, pero eso no significa que tengamos que ponerle límites ni a nosotros mismos ni a la vida en general. Por eso, repasamos lo que el deporte puede hacer por nuestra salud, tanto física como mental.

• Un cuerpo más firme. Es algo indiscutible: si practicamos ejercicio, nuestros músculos estarán más firmes y tendremos mayor fuerza y resistencia. Esto quiere decir que no nos ahogaremos más cuando subamos unas escaleras, que no tendremos problema en correr si la ocasión lo merece, que podremos levantar peso, y todo ello sin sentirnos mal.

• Un cuerpo con menos problemas. Nuestro corazón está más activo cuando hacemos deporte, también somos capaces de hacer digestiones más rápidas y nuestro metabolismo funciona mucho mejor. Además, si somos deportistas de manera habitual, no tendremos ningún tipo de problema a la hora de gestionar catarros o infecciones de garganta, tanto que incluso podremos evitarlas.

• Un cuerpo que se recupera mucho mejor. Tanto de los problemas físicos que pueden ser las enfermedades, como de la resistencia de haber hecho un esfuerzo físico por algún motivo concreto. La capacidad de aguante también se multiplicará y te encontrarás mucho mejor si sueles hacer deporte de manera espaciada pero habitual.

• Una mente mucho más equilibrada. Si tu cuerpo está en plena sintonía con tu mente, tu cabeza irá mucho mejor. Hacer deporte nos ayuda a eliminar el estrés y la ansiedad, a olvidarnos de los problemas del día a día y a subir nuestra autoestima y nuestra manera de equilibrar los pensamientos. Si practicas deporte habitualmente, tu mente estará deseando volver a hacerlo, aunque solamente sea por la sensación de bienestar posterior.

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