En otra señal del cambio de época y del impacto del coronavirus, el valor de mercado de Zoom Video Communications, empresa desconocida para el gran público a principios de año, sobrepasó esta semana el de ExxonMobil, uno de los titanes de la era de las grandes petroleras y empresas industriales del mundo.

El jueves, Zoom alcanzó una cotización de USD 140.000 millones, contra los 139.000 millones de ExxonMobil, que supo ser –incluso como Exxon, antes de absorber Mobil– la empresa más grande de los EEUU por capitalización de mercado (valor de la compañía según la cotización de sus acciones) y la mayor petrolera del mundo por facturación y utilidades.

La evolución de Zoom y ExxonMobil a lo largo del año no podría haber sido más dispar: mientras el precio de la acción de Zoom aumentó 658%, impulsado por la explosión del número de usuarios de su plataforma de videoconferencias, el de ExxonMobil cayó 55%, debido a la baja mundial del precio del petróleo, que en abril registró valores negativos (por problemas de almacenamiento, las petroleras pagaban para que se llevaran el crudo) y volvió a caer por debajo de USD 40 el barril, al valor más bajo desde mayo pasado y la mitad de la cotización que tenía al comenzar el año.