Científicos de la Universidad de Bristol han revelado que el último antepasado común universal de todas las formas celulares de vida existió hace 4.500 millones de años, según un estudio publicado en la revista Nature Ecology and Evolution.

La falta de evidencia fósil y la dificultad de su interpretación obstaculizaron la creación de una escala de tiempo sobre la historia de la vida en la Tierra pero, de acuerdo con el coautor de la investigación, Philip Donoghue, los fósiles no son la única fuente de evidencia “para entender el pasado”. El científico destaca que otra evidencia se encuentra “en los genomas de todas las criaturas vivas”.

Los especialistas usaron la información genómica y fósil en su enfoque llamado ‘reloj molecular’, “que se basa en la idea de que el número de diferencias entre los genomas de dos especies vivas (por ejemplo, un ser humano y una bacteria) son proporcionales al tiempo desde el que compartieron un ancestro común”, subraya el especialista Tom Williams.

“Al usar este método pudimos mostrar que el último antepasado común universal de todas las formas celulares de vida fue ‘LUCA’, que existió muy temprano en la historia de la Tierra, hace 4.500 millones de años ―poco después de que el mundo fuera impactado contra el planeta Theia―, lo que llevó a su esterilización y a la formación de la Luna”, destaca el coautor del estudio Davide Pisani. ‘LUCA’ es el hipotético primer ser vivo o el antepasado común más reciente de todo el conjunto de los organismos vivos.

“Este resultado es una muestra del poder de la información genómica, porque es imposible distinguir entre los más antiguos restos fósiles eubacteriales y archaebacteriales usando la información fósil disponible”, concluye Pisani.

/psg