El conflicto entre Patricia Maldonado y los actores de Mega se tomó los paneles de distintos programas de la televisión chilena, entre ellos La Mañana de CHV.

Tras lo ocurrido con Alejandro Goic en el Mucho Gusto, actor que abandonó el set justo en el minuto en que la panelista hacía su ingreso, se dio paso a un áspero debate sobre los apoyos a la dictadura de Pinochet en TV.

Fue ahí cuando el matinal de CHV, Daniela Aránguiz quiso compartir su propia experiencia vivida tanto en Brasil como Dubai, donde vivió junto a Jorge Valdivia. “Obviamente que estos son temas sensibles. Yo los respeto completamente y empatizo con toda la gente que ha sufrido y todo. Pero también creo en una realidad, que es mi opinión personal, que yo la viví. Creo en la mano dura de un país. Creo que las cosas funcionan”, comenzó.

Yo viví en Emiratos Árabes, donde a los ladrones les cortaban las manos. A la gente que violaba a niños, los mataban. Yo viví en una parte de Emiratos Árabes. Yo vivía así y vivía tranquila. Eso es a lo que yo me quiero referir, que nadie lo hacía”, aseguró la panelista.

Rafael Araneda la interrumpió a Aránguiz, para mencionarle que “con todo cariño, con todo respeto, necesitamos… Justamente no podemos caer en lo mismo en lo que estamos comentando. Y por lo mismo te digo, tú te sentiste segura, pero yo creo que no es la manera de sentirse segura”.

“Porque los medios de comunicación, por lo menos en este país, avalamos la democracia, respetamos las instituciones, las formas. Entonces, en ese sentido, yo quizás la reacción, el día que a uno lo violentan, puede decir muchas tonteras, puede decir muchas cosas que después se arrepiente. Pero después de un proceso, tú te das cuenta que ese proceso lo lleva el Estado. Y el Estado tiene que ser un poquito más frío y tiene que diferenciarse de la rabia que tiene uno”, sostuvo el animador.

La esposa de Jorge Valdivia quiso aclarar que “estoy hablando de las dos realidades que he vivido, y mi experiencia, que fueron dos experiencias bastante extremas, en una donde tuve que tener seguridad durante cinco años, andar con policías dentro de mi auto y que mis hijos supieran lo que es una pistola, para mí era heavy”.

“Entonces haberme ido de este país, que es totalmente inseguro, que manda mucho más el narcotráfico, lamentablemente en Brasil, a irme a vivir a un país donde vivía tranquila, que mis hijos pudieron ser niños, que podían andar en bicicleta, que yo a la calle podía salir a caminar a las doce, una de la noche, tranquila, y sabía que nunca me iban a asaltar, que me iban a robar o hacer un portonazo. Podía ir al cine perfecto”, contó.

Araneda insistió que, aunque su relato se basaba en su experiencia personal, “lo que nosotros, lo que yo, lo que el equipo, el canal, no puede promover que ‘la mano dura’, qué se yo”.

“Estas bravuconadas que decimos todos, me incluyo, una vez que nos sentimos violentados. Pero una vez que se nos enfría el mate, la cabeza, nos damos cuenta que la bravuconada debe quedar en segundo lugar y que tiene que haber un orden”, cerró./gap