Rafael Garay, un auto denominado economista que ganó fama en la televisión chilena y que el año pasado huyó del país tras supuestamente defraudar unos 2,5 millones de dólares, quedó hoy en prisión preventiva tras llegar al país extraditado desde Rumanía.

Garay, ingeniero comercial, fue formalizado por los delitos de estafa reiterada y apropiación indebida. El persecutor de la fiscalía Centro Norte, Marcelo Leiva, incluyó antecedentes que demostrarían la participación del sujeto en las 36 estafas que se investigan y por las que arriesga recibir hasta 10 años de cárcel.

El Ministerio Público solicitó la medida cautelar de prisión preventiva, la que no fue rechazada por la defensa del imputado, a petición expresa del mismo imputado, quien deberá permanecer en la cárcel durante los 120 días que dure la investigación.

La jueza Paola Rabinovich determinó la medida carcelaria por considerar que Garay representa un peligro para la sociedad y existe un riesgo real de fuga.

Rafael Garay llegó a aeropuerto de Santiago de Chile la mañana de este jueves luego de ser extraditado desde Rumanía.

Custodiado por tres policías que le escoltaron desde el país centroeuropeo, el hombre regresó a Chile esposado y cabizbajo, después de haberse marchado con el pretexto de que viajaba a Francia para tratarse de un cáncer terminal en el cerebro.

Su llegada a Santiago se transformó en un espectáculo mediático, con numerosos medios digitales y canales de televisión que movilizaron a decenas de reporteros.

EXPLICACIÓN DE GENDARMERÍA

Mientras ingresaba a tribunales, decenas de personas se aglomeraron para insultarlo y tirarle objetos, y varios medios de comunicación intentaron obtener las mejores imágenes de este momento.

Fue en este contexto cuando uno de los gendarmes que custodiaba su ingreso al centro de justicia, pasó la bala sin sacar el seguro de su arma, mientras hacía un ademán de apuntar a la prensa.

Luego de que esta escena fuera revelada por el sitio Mouse , desde Gendarmería lamentaron la situación que calificaron como un “equívoco actuar de un funcionario que cumpliendo labores de seguridad manipuló de manera desproporcionada su armamento de servicio”.

En este sentido, la institución lamentó los hechos y pidió excusas a todos “quienes se fueron afectados por dicho proceder, especialmente a los profesionales de los medios de comunicación que cumplían con la labor de informar a la ciudadanía”, escribieron en un comunicado.

Además, aseguraron que se están adoptando las medidas tendientes a evitar la ocurrencia de este tipo de hechos.

TERRA Y LA TERCERA
/GAP