De acuerdo a estudios recientes los matrimonios que están descuidado su vida sexual va en aumento. No es sorpresa que las parejas que llevan más de 20 años casadas dejen de tener sexo con la misma frecuencia que en los primeros años de su unión. Aunque esto parezca algo normal, en realidad podría deberse a problemas de comunicación y no a disminución natural de la libido.

De acuerdo al experto en sexualidad Ian Kerner, la disminución de la intimidad en el matrimonio se debe a los cambios de salud, hormonales y de estilo de vida que experimenta la pareja a lo largo de los años y aunque en cierta medida es algo que ocurre por causa natural, no es razón absoluta para echar por tierra la vida sexual en pareja.

Una cuestión de matices

El mismo experto pone sobre la mesa la diversidad de casos y circunstancias que llegan hasta a su consultorio y señala que si bien hay parejas que se sienten satisfechas con encuentros sexuales esporádicos, por ejemplo en alguna fecha especial o aniversario.

También los hay aquellos que reprimen sus deseos sexuales por otros factores, por ejemplo, por inseguridad en el físico, exceso de trabajo o incompatibilidad en los niveles de libido entre hombres y mujeres.

Una pareja todavía puede verse atractiva y quiere tener sexo, pero la vida se interpone en el camino, por lo que están en un estado de sequía. Pero en una relación sin practicarlo, hay una brecha real entre tú y tu pareja. Sientes que estás a un millón de kilómetros de distancia, señala Kerner.

Aún así, otros expertos en el tema como Kristen Mark, directora del Sexual Health Promotion Lab de la Universidad de Kentucky, invita a la reflexión y enfatiza el hecho de que el cambio de comportamiento sexual no debe sujetarse a estereotipos y que cada pareja debe poner sus reglas en cuanto a la cantidad y la calidad del sexo que tienen.

Cuando las personas reflexionan sobre su vida sexual, generalmente recuerdan cuando las experiencias eran espontáneas y diferentes. Pero no es justo pensar que la de ahora es peorque la que tenías cuando estábais recién enamorados, comenta la doctora Mark.

Al final, lo que importa es el entendimiento mutuo y la comunicación abierta respecto al tema, pues las causas más comunes de la falta de sexo en el matrimonio no están directamente ligadas a la falta de deseo, sino a otros factores como los siguientes:

– Aumento de peso

Muchas parejas (especialmente las mujeres) no pierden interés en el sexo pero se sienten limitadas por sus cambios físicos, especialmente el aumento de peso ya sea por embarazos o por descuido en el estilo de vida.

En este caso, en lugar de negarse por completo a la intimidad con la pareja y crear una brecha emocional, se deberían externar los pensamientos para buscar confianza en el otro; también es necesario que se tomen las medidas necesarias para mejorar o modificar ese aspecto físico que está causando malestar.

– Cansancio

El estilo de vida que llevamos actualmente es tan acelerado que solemos llegar a un estado de fatiga que no exenta a la vida sexual; dormir bien es esencial para renovar el deseo sexual, por lo que hacer tiempo y espacio para la intimidad es necesario si se desea rescatar la interacción sexual.

– Enfermedades

Dolores de espalda, disfunción eréctil y poco rendimiento cardiovascular son los principales obstáculos para los hombres y estos suelen aparecer después de los 40 años. Si bien el deseo sexual masculino no disminuye tanto como el femenino, estos factores pueden imposibilitar que la pareja lleve una vida sexual activa.

¿Cómo resolverlo? Primeramente se debe comprender si la ausencia de sexo en el matrimonio es resultado de estos factores o si simplemente es una decisión compartida; de ser la segunda opción el entendimiento mutuo debería ser más que suficiente para sentir satisfacción tanto física como emocional para ambas partes, pues recordemos que calidad es más importante que cantidad.

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