“Asalto con resultado de muerte”. Ese fue el mensaje policial que Carabineros envió a la Fiscalía Oriente el 23 de mayo, luego de que en calle Loreley, en La Reina, se cometiera uno de los crímenes que más impacto causó no solo en la comuna, sino que también en el gobierno. Así, el robo que terminó con una mujer fallecida, supuestamente a manos de un reincidente, alertó a las policías, al Ejecutivo y al municipio, el que aplicó una serie de medidas antidelincuencia y a explorar una idea que ya comienza a tomar forma: la capacitación de vecinos para aprender a disparar.

En la municipalidad saben que la iniciativa puede generar críticas, pero explican de entrada que la idea es que los vecinos que tengan armas aprendan cómo utilizarlas.

Según una encuesta realizada por la Municipalidad de La Reina, un 98% de las personas consultadas (cerca de mil vecinos) dice que quien tenga inscrita una pistola debe tener instrucción.

Es por ello que se puso en marcha un convenio entre el municipio y el Club de Tiro de La Reina, para que los vecinos tengan un 30% de descuento al momento de inscribirse en el polígono. Además, se pretende impulsar la capacitación de mujeres, y es por ello que habrán 10 cupos liberados para que puedan aprender a disparar sin costo.

El alcalde de La Reina, José Manuel Palacios, explicó que “un tercio de las casas en la comuna tiene un arma (10.500 inscritas), por lo tanto, dentro de los trabajos que hicimos estuvo hacer una encuesta para saber si la gente sabe o no usarlas. Es por eso que nos acercamos al polígono de tiro para usar esta infraestructura y prestarles un servicio a nuestros vecinos, en el sentido de entregarles más seguridad a ellos y sus familias”.

Constanza Lourido es una de las vecinas de La Reina que ya comenzó a capacitarse, tras el anuncio de este curso. Lleva dos meses practicando en el Club de Tiro y dice que es para defenderse ante cualquier intento de asalto en su domicilio.

“Empecé el curso el 1 de junio, me certifiqué, y de ahí me gustó, incluso ahora participo en competencias. Todo comenzó como protección, debido a un incidente que tuvo una vecina, a la que asaltaron. Yo vivo sola, y dije ‘de alguna forma me tengo que defender’. Imagínate si entran a mi casa. Encuentro que iniciativas como estas son súper buenas, porque comprar un arma y no saber usarla es un contrasentido, y además peligroso”, explicó la mujer.

En esa misma línea, Adriana Rebolledo sostuvo que “como familia decidimos tener un arma y saber usarla. Es importante tener conocimiento de lo que se está haciendo al momento de tener una pistola”.

Sin embargo, también hay críticas al programa. El director ejecutivo de la Fundación Ciudadano Seguro, David Rozowski, no valoró positivamente la idea de la municipalidad y la calificó como un “despropósito”, pues podría tener el efecto contrario a lo que se busca.

“Es algo muy poco serio, esto aumentaría la cantidad de armas disponibles en la comuna y pone en riesgo a los vecinos ante posibles enfrentamientos, por ejemplo, al interior de los domicilios. En este escenario pueden suceder dos cosas: que las víctimas resulten heridas a manos de los delincuentes, y lo segundo que puede ocurrir es que el propietario del arma confunda a los ladrones con miembros de la familia”, dijo Rozowski.

Agregó que “es la autoridad central la que tiene que trabajar con las policías para bajar los índices delictuales. Ese es un trabajo de las autoridades expertas en la materia, no de privados ni de los vecinos que usen armas. Esta iniciativa no es el camino, pueden ocurrir situaciones muy perjudiciales”.

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