Los ciudadanos de todos los países, se rigen por las leyes vigentes y que se han aprobado de acuerdo a diferentes debates, que muchas veces toman un buen tiempo por no haber acuerdos, ya sean técnicos, sociales, económicos y políticos. Sin embargo, esto también produce que se dilaten situaciones que se deben enfrentar con prontitud porque beneficiará o afectará a la mayoría de las personas.

Ningún gobierno del mundo, quiere gobernar para una minoría ni menos tratar de no proteger a sus ciudadanos, pero existen materias tan relevantes que se requiere asesorías técnicas y se debe recurrir a los especialistas en cada rubro a tratar. Porque digo esto, porque ninguna persona es capaz de tener todos los conocimientos de todas las materias que abarcan un país, por lo mismo, existen los profesionales capacitados para ayudar a tomas buenas decisiones, en temas tan importantes para las personas, como son la salud, la educación y las pensiones.

En el tema previsional, hay que considerar que, si bien es cierto ha habido algunas modificaciones a las leyes, aún está pendiente el hecho de que, las pensiones siguen siendo una vergüenza nacional que nos tiene atados al pasado y no nos permite despegar para estar a la altura de los avances en materia social y tecnológica, porque es una piedra en el zapato que aún no podemos eliminar.

Nuestro sistema previsional, sigue viviendo como si los años no hubiesen pasado, no se hace una actualización o mantención, como lo hacemos con nuestro auto que requiere revisión técnica constantemente, como tenemos que arreglar nuestra casa por el deterioro por el paso del tiempo, como tenemos que ir al médico con las enfermedades propias de la vejez. Sin embargo, en el tema previsional seguimos cotizando sólo el 10% en una AFP, sin ningún aporte el empleador ni menos el Estado, es decir, han pasado 37 años desde que se implementó el “nuevo sistema previsional” y seguimos tal cual después de más de tres décadas, sin que haya habido un cambio sustancial.

Si bien es cierto, las expectativas de vida han aumentado, no van de la mano con la realidad que viven miles de pensionados que ven que la calidad de vida disminuye drásticamente en lo económico, porque su pensión no tiene ninguna relación con el sueldo que se ganaba, por lo tanto, eso significa una merma importante en sus ingresos.

La diferencia entre los países es abismante, conozco la realidad de varios europeos donde existe un respeto por el adulto mayor, donde la pensión tiene otros beneficios, como el hecho de no pagar la salud teniendo acceso a la más avanzada tecnología, donde el transporte es gratuito, donde existen lugares para los pensionados, donde el Estado los lleva de vacaciones, etc. Algún día nuestros políticos entenderán que deben dedicarse a solucionar los problemas reales de las personas y qué por diferencias políticas, van rechazando o dilatando sugerencias o propuestas en pro de los futuros pensionados, porque sólo buscan ventajas partidistas y no una verdadera preocupación por quienes merecen un mejor vivir en su última etapa de la vida.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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