Nicolás Jarry está rompiendo todos los maleficios de varios años del tenis chileno, ya metido de lleno en el circuito de la ATP. En esta temporada 2018, el nieto de Jaime Fillol se metió de lleno en el tour y está haciendo su propia historia.

En esta campaña, Jarry logró muchos hitos: ser finalista de un torneo ATP, ganó un partido de Grand Slam para Chile (luego de siete años), venció a un Top 10 (Dominic Thiem en Hamburgo) y rompió la barrera del Top 50.

Ahora, en el US Open, el número uno del país se convirtió en el primer chileno en ganar un partido en Flushing Meadows tras nueve añosluego de haber doblegado en cuatro parciales al alemán Peter Gojowczyk.

El último jugador nacional en vez ganado un encuentro en el último major de la temporada del tenis fue Fernando González, que en 2009 alcanzó los cuartos de final en una de sus últimas grandes apariciones en un Grand Slam. Esa vez, Mano de Piedra derrotó al francés Jo-Wilfried Tsonga en octavos de final y se metió en la ronda de los ocho mejores, donde perdió conRafael Nadal.

Desde entonces, ningún chileno había podido ganar en el US Open. De hecho, González cayó en primera ronda en 2010 y 2011, siendo el último jugador que supo jugar el main draw del Abierto estadounidense, una marca que Jarry pudo romper este año.

Ahora, el 42 del mundo jugará en la próxima fase ante el local John Isner (11º), donde buscará romper otra barrera.

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