Un bochorno final tuvo el duelo entre Santos e Independiente por la revancha de los octavos de final en la Copa Libertadores, donde Pablo Hernández y Francisco Silva estaban logrando el paso a cuartos.

El juez chileno Julio Bascuñán tuvo que suspender el duelo cuando faltaban nueve minutos para el final debido a serios incidentes en las tribunas, donde los hinchas brasileños comenzaron a lanzar bombas de ruido a la cancha e intentaron invadir el campo de juego.

Así tras esperar alrededor de 10 minutos para ver si la Policía lograba controlar la situación, finalmente el árbitro nacional ordenó a ambos equipos retirarse de la cancha, lo cual los trasandinos hicieron de inmediato.

En cambio los jugadores locales se quedaron algunos minutos, hasta que una gran cantidad de hinchas logró ingresar al campo y asediarlos.

Cabe recordar que Bascuñán venía de dirigir el Superclásico entre Colo Colo y la U, donde también tuvo que lidiar con problemas en las tribunas por la caída de bengalas a la cancha del Monumental.

En lo futbolístico el duelo estaba igualado sin goles, con gran actuación del Tucu a quien le cometieron un penal que desperdició Meza y luego tuvo un remate en el travesaño en el complemento, con lo cual el Rojo pasó de ronda debido al 3-0 en la ida decretado por secretaría tras la inclusión irregular en la ida por parte de los brasileños de Carlos Sánchez.