La crisis del coronavirus ha golpeado duramente al Cirque du Soleil Entertainment Group, que se ha declarado en bancarrota y anunció el despido de 3.480 trabajadores, con el fin de llevar a cabo una reestructuración de su capital. La multinacional canadiense solicitó al Tribunal Superior de Justicia de Quebec la aprobación de un plan de reestructuración que le permita coger aire para poder pagar a sus acreedores.

Los tres inversores, el fondo norteamericano TPG Capital (el mayoritario, que posee el 55% de la propiedad), junto a los chinos Fosun Capital Group (25%) y la Caisse de dépôt et placement du Québec (20%), aportarán 100 millones de dólares, mientras que el Gobierno de Quebec inyectará otros 200 millones.

Ahora se abre un plazo de 45 para que sea subastado y tenga nuevos propietarios. Un sector que vive de sus espectáculos y que debido al coronavirus tuvo que cancelarlos todos, por lo que tuvo que enviar a un ‘Erte’ al 95 por ciento de su plantilla (4.680 personas).

La crisis de la covid-19 ha sido la puntilla para una empresa que ya no vivía sus mejores momentos. Fundada en 1984 por los saltimbanquis Guy Laliberté, Gilles Ste-Croix y Daniel Gauthier, llegó a convertirse en una de las marcas internacionales de entretenimiento más valiosas al transformar completamente el concepto de circo. Su combinación de acrobacias, música y danza llenaba carpas, mientras trapecistas de todo el mundo (muchos gimnastas olímpicos reconvertidos) encontraban allí una salida profesional bien remunerada.

36 años de historia

En sus 36 años de historia ha visitado con sus producciones más de 300 ciudades y ha obtenido relevantes premios como la Rose d’Or, el Bambi, el Gemini o el Primetime Emmy, además de sendas estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood y en el de Canadá (situado en Toronto). Sus espectáculos se han basado en las temáticas más variopintas: la antigüedad, la filosofía, los mitos griegos o los que han tenido un mayor éxito, aquellos centrados en figuras de la música como Elvis Presley, los Beatles o Michael Jackson, con el que ha permanecido durante años entre los casinos y los hoteles de Las Vegas. Además, el Circo del Sol ha creado una industria paralela con la asesoría a compañías que se inician en el teatro a gran escala, programas para televisión, aplicaciones de realidad virtual, videojuegos y toda una amplia gama de diferentes productos de mercadotecnia.

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