Blanca Lewin, una de las actrices chilenas más importantes, realizó un valioso análisis de uno de los temas que ha marcado el 2018: La lucha contra el acoso sexual.

La protagonista de películas como Bombal o La Vida de los Peces reveló en el late Síganme Los Buenos, que conduce Julio César Rodríguez en el canal VIVE de VTR, situaciones de acoso que ha vivido.

Este es parte del relato en el programa que va de lunes a viernesa a las 22 horas:

Blanca Lewin: “Lo importante acá es justamente reflexionar y poder establecer un nuevo contrato de como nos relacionamos. Es eso. Ya nadie va a poder venir y hacer algún comentario pasado para la punta de nadie”

Julio César Rodríguez: “Pero a ti te tocó medio machistín el ambiente”

“Siempre. Por supuesto. Situaciones en que ya los camarógrafos tenían un léxico especial para referirse a las distintas partes de nuestros cuerpos, que no era muy grato y nunca fue muy grato, y siempre fue un problema. Eso ya no puede pasar, y no puede volver a pasar nunca más. Y yo me alegro por eso”.

“O sea, había una tensión ahí”

“Claro. Por supuesto. Siempre. ¡Pero en la vida! ¡Si las mujeres siempre hemos estado acostumbradas a que en la calle nos corran mano! O que, en la micro, un señor se masturbe AL lado de uno. A mi me tocó vivirlo de escolar. No es algo ‘¡oh, qué heavy!’. No. Nos pasa a todas las mujeres”.

“¿Te tocó en edad escolar ver a un exhibicionista?”

“Sí, claro. Arriba de una micro, sentado al lado mío y yo no pudiendo salir del asiento. De ahí para adelante nunca más me senté en el asiento de la ventana. Atroz.

“Como que yo iba con mochila y unas bolsas en la calle, y una falda, y un tipo pasara y me corriera mano. ¡En la calle! ¡En la vía pública! Y como no poder salir persiguiéndolo y pegarle, porque iba llena de cuestiones”

“¿De colegio?”

“Ahí ya era adulta joven, universitaria”

“¿Y lo que te pasó en la micro era en edad escolar?”

“Sí, atroz. No podía salir. Lo que a mí me habían enseñado era que había que ignorarlo completamente. Entonces, terminé con tortícolis de todo lo que miraba por la ventana para afuera. Muy desagradable. Es como hay que reaccionar en una situación así. Tenía como 16, 17 años.

“Y que también estaba mal eso que me dijeron. Porque, en realidad, los exhibicionistas, claro, me habían dicho que si uno los enfrentaba era peor, porque eso les gustaba a ellos, porque eran exhibicionistas.

“Es distinto a alguien que te acosa en tu trabajo, en tu colegio. Que eso no es un exhibicionista, es alguien que se está aprovechando de una situación de poder o de superioridad para abusar de ti. En eso caso sí hay que exponer a la persona. Altiro.

“Me pasó en la feria, hace pocos años atrás. Un caballero. Siento que me rozan. ‘Qué raro’, dije. ‘A lo mejor fue de casualidad, porque hay tanta gente’. Y después de nuevo. Y de repente lo veo hacerle lo mismo a otra mujer, a otra chica, mientras sacaba las naranjas el caballero.

“Y la chica quedó como así. Le veo la cara, y tampoco hizo nada, porque no era claro si estaba corriendo mano o solo si estaba sacando las naranjas. Y fui y lo enfrenté. Lo expuse frente a todos los feriantes.

“Primero le fui a preguntar a ella. ‘Oye, ¿te acaba de pasar esto?’. ‘¡Ay, sí!’, me dice. ‘Que bueno que me dices, porque yo pensé que había sido casualidad y no supe como reaccionar’. Y lo funé delante de todos” –MIRE AQUI EL VIDEO-.