“En marzo hacíamos un llamado a evitar saludarse de mano o de beso, lo recuerdo perfecto, y eso ya se ha cumplido. Hoy hay muy pocas personas que todavía estiran la mano para saludarse, y uno tiene que poner ahí el codo. El uso de la mascarilla también está bastante adoptado. Cuesta ver a personas sin mascarilla en la calle”, dijo el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga.

Lo que describía la autoridad sanitaria son las características de lo que llama un “cambio cultural”, una tendencia que, espera, se repita en estas Fiestas Patrias y la población sea capaz de celebrar entendiendo que existe un contexto de pandemia que le imprime un riesgo importante a la fecha celebratoria chilena por excelencia.

Para esos días, el Ministerio de Salud tomó algunas decisiones que han generado discusión. “Las restricciones que se han puesto son bastante duras”, explicó el subsecretario a radio Cooperativa. “A 280 comunas —que son las que están en paso 3, 4 y 5, donde hasta hoy se pueden reunir 50 personas— se les restringe eso a solamente cinco dentro de un hogar, además de las que viven (…) En las comunas en paso 1 y 3, que llevan bastantes semanas, sabemos que igual se van a reunir. En base a eso preferimos regular que esa reunión se haga, pero con un número limitado de personas”.

La flexibilidad para ese fin de semana considera un permiso por seis horas para reunirse con otras cinco personas ajenas a quienes viven en el hogar si el encuentro se efectuará en un espacio cerrado, y hasta diez si la locación es un lugar abierto.

A dos semanas de la fecha, temores y dudas surgen de expertos, autoridades y de la misma comunidad.

Trazabilidad

Una de las inquietudes que se han levantado es qué pasará si los contagios escalan luego de la autorización para mantener reuniones en las comunas que hoy están en cuarentena por sus altos niveles de contagio. La duda se concentra en la trazabilidad, debido a que eso implicaría identificar contagios que ocurrieron simultáneamente.

Al respecto, el subsecretario aseguró que la decisión de restringir las reuniones a cinco personas apunta en esa dirección. “Nos va a ayudar a que si llega a ocurrir un brote, podamos tener una trazabilidad. Si les pregunto con quién estuvieron, me van a poder decir nombre, apellido y teléfono de con quién se juntaron, pero si esa reunión es con 50 personas, va a ser difícil que recuerden a cada uno de ellos en caso de que aparezca un caso positivo”, explicó. Fiscalización

“No está muy prístinamente claro qué es lo que se puede hacer y cómo se puede hacer, si hay que pedir permisos o no pedir permisos”, apuntó la vicepresidenta de la Sociedad Chilena de Infectología, Claudia Cortés, en Tele13 Radio. “¿Quién va a controlar eso?”, añadió.

Según Zúñiga, los permisos se pedirán en Comisaría Virtual y exigirán una dirección de reunión. “Vamos a hacer una consolidación de las direcciones y limitar que por cada dirección no sean más de cinco personas”, dijo. “¿O sea que si pide permiso un sexto, no se le da?”, le preguntó el panel de periodistas. “No”, contestó el subsecretario.

La fuerza de la costumbre

“Uno tiende a repetir las conductas que ha hecho toda su vida. Si toda su vida, para el 18 de septiembre, hace un asado con todo el familión (…) es riesgoso todavía”, señaló Cortés.

También se menciona la posibilidad de que esa reunión con cinco personas más pueda ser con un grupo diferente cada día, algo que la medida permite.

Zúñiga lo reconoce. “Tenemos un feriado que todos queremos celebrar. Para muchos es el mejor feriado del año. Todas esas personas se van a reunir, porque nos gusta reunirnos con nuestros primos, nuestros amigos, nuestra familia… muchas veces nos trasladamos de una región a otra”, apuntó.

En ese sentido, el llamado de las autoridades es a que “se pasen estas fiestas de forma diferente”. “Estamos pasando por la peor pandemia en cien años, la más cruel, y en ese sentido es un llamado a la responsabilidad, a que celebremos estas Fiestas Patrias pero lo hagamos con nuestra familia más cercana, con los amigos más cercanos y obviamente de una forma diferente”, dijo.

Ingesta de alcohol

“Va a haber alcohol, vino, terremoto, chicha, lo que sea. Cuando hay eso, en general, siempre se pierden las capacidades de autocuidado”, advirtió Cortés. “La gente va a dejar de usar mascarillas, no va a respetar el distanciamiento social, por lo tanto el riesgo es mayor”.

Zúñiga aclaró que ese es uno de los factores que llevó a adelantar el toque de queda para las 21:00 horas durante esos días. “Sabemos que durante la noche se produce un mayor consumo de alcohol, y es por eso que el llamado es a pasar las Fiestas Patrias en sus hogares, ojalá de la forma más familiar posible, evitando el consumo excesivo de alcohol”, dijo. Eso se solicita “no solamente porque estamos en pandemia, sino porque obviamente es algo que daña la salud y produce una división de las medidas de autocuidado como el uso de mascarilla, el distanciamiento físico y el lavado frecuente de manos”, afirmó. Intercambio de gérmenes Otra arista que preocupa está asociada a lo que significa, en la práctica, compartir espacio físico con personas que viven en ambientes distintos, a menudo con diferentes restricciones. El subsecretario Zúñiga sugiere, para disminuir riesgos, adoptar conductas como marcar cubiertos y vasos, “cosa de que no se vayan a ocupar por distintas personas”. “El mensaje que hay que mantener es que el comportamiento del virus depende del comportamiento de las personas, de cada uno de nosotros. De eso es lo que tiene que tener conciencia la población”, dijo por su parte el infectólogo de la Clínica Alemana y académico UDD, Pablo Vial.

Flujo de visitas

Otra duda que surge se relaciona con la regulación de visitas en comunidades cerradas, como edificios y condominios de casas, donde a veces los comités de copropietarios han resuelto limitar la llegada de personas ajenas debido a la emergencia sanitaria.

Respecto de esto, Zúñiga aclaró que eso es lo que prima. “Las reglas comunes que pueda tener un edificio o una comunidad pueden ser acordadas entre ellos. Nosotros ponemos normas generales, pero si hay normas que se acuerdan entre los vecinos, no vamos a intervenir”, dijo.

/escrito para Emol por Consuelo Ferrer

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