Ni el Partido Humanista (PH) ni la propia diputada Pamela Jiles lo podían creer. De manera unánime -por sus 13 miembros-, la Comisión de Ética de la Cámara de Diputados sancionó esta semana a la parlamentaria por increpar al diputado de la UDI Ignacio Urrutia, quien se refirió a los exiliados como “terroristas”.

Y es que la instancia está compuesta por dos diputados del Frente Amplio -Vlado Mirosevic (PL) y Renato Garín (RD)-, conglomerado al que pertenece Jiles. Pero aún más, en el PH sostienen que existía un acuerdo con ellos para rechazar un castigo a la diputada.

Apenas se notificó que Jiles debería enfrentar a la Comisión de Ética, el líder del PH inició una serie de contactos con dirigentes de la oposición, como Juan Andrés Lagos (PC), Álvaro Elizalde (PS) y Heraldo Muñoz (PPD), para evitar la sanción a su diputada.

Los esfuerzos -sin embargo- fueron inútiles: los 13 diputados acordaron sancionar con el 0,2% de su dieta -$ 182 mil- a Jiles. La ira recayó -entonces- en los representantes del FA, quienes señalaron en privado que debían cumplir con el reglamento, pese a que destacaron sus gestiones para que el castigo a la parlamentaria fuera el menor.

“Los diputados del FA prefieren validar una comisión añeja por sobre el cuidado de los DD.HH.”, acusó González, quien ahora redactará una carta crítica a la sanción que espera cuente con el apoyo de los líderes del FA.