El presidente Donald Trump puede tener complicaciones con varios grupos de interés, incluso muy representativos de la sociedad norteamericana que resisten sus maneras, muchos de sus programas y gran parte de sus iniciativas desde las que tocan los sensitivos temas de la inmigración hasta el espinoso terreno de la reforma de salud que, entre paréntesis, está siendo protagonizada más por sus espadas en el Congreso que por él mismo, al menos hasta ahora.

Pero los mercados y la economía real parecen ser su costado rosa, su enorme carta de presentación para los que dudaban de que estuviera apto para desempeñarse como presidente de los Estados Unidos, incluido quien esto escribe.

La economía norteamericana está en su tercer período de crecimiento más alto desde que se llevan registros, con signos robustos de toma de personal y de incremento de salarios, lo que está llevando a la Reserva Federal a la convicción de tener que aumentar la tasa de interés de corto plazo.

Los empleos no agrícolas aumentaron 235 mil puestos en los últimos dos meses, que fue más de lo esperado y que contribuyó a que la tasa de desempleo cayera por debajo del 4,7 por ciento.

El salario del sector privado, a su vez, creció alrededor de 2,8% desde el año pasado, una señal que la escasez de mano de obra desocupada incentiva a los empleadores a subir los salarios. Todos estos datos combinados llevan a la creencia de que se está ante un crecimiento rápido de la economía.

Por supuesto que la administración se atribuye todos los méritos de este escenario y varios funcionarios han dejado claro que estos números no son casualidad sino el resultado de las políticas implementadas por el presidente Trump.

Una industria reproductora de empleos como es la construcción contó, además, con un invierno bastante moderado, lo que impactó favorablemente en la creación de empleos del sector en los últimos dos meses de casi cien mil puestos. Los analistas creen que más que una cuestión de números es un tema que se relaciona con un clima de confianza.

Incluso el número de 2,8% de crecimiento en los salarios es algo que se está dando en la base de la pirámide de empleos. En sectores específicos ese número casi se duplicó; en la industria de viajes y de la hospitalidad alcanzó niveles del 4,2 por ciento.

El ritmo general de creación de empleos pasó de 187 mil en los primeros meses de 2016 a 237 mil en 2017. El sector salud también está creciendo, aunque su horizonte aparece algo afectado por lo que terminará pasando con la reforma del Obamacare.

En febrero ese sector generó 27 mil nuevos puestos, pero hasta saber qué ocurra los empleadores por supuesto no despiden sino que tratan de restringir la toma de personal nuevo.