Un extenso informe de Carabineros vuelve a poner en tela de juicio el dispositivo de seguridad que defendió Colo-Colo después de los incidentes que se desarrollaron en el último Superclásico ante Universidad de Chile, el 29 de agosto pasado.

Aunque el presidente de Blanco y Negro, Gabriel Ruiz-Tagle, dijo que Colo Colo “cumplió con todos los protocolos de seguridad” después del encuentro que estuvo marcado por los hechos de violencia protagonizados por la hinchada alba, el informe policial revelado por La Tercera cuestiona directamente a Blanco y Negro.

Entre los puntos más importantes se encuentra la falta completa de revisión y registro en las puertas de ingreso que correspondían a la Garra Blanca, a diferencia de todo el resto del estadio.

“El personal que efectuaba las revisiones de los ingresos pudo constatar en terrenno la existencia de 42 detectores de metales, siendo que la autoridad administrativa disponía de 48. No obstante, en los sectores de ingreso de Cordillera, Lautaro y Arica estos elementos no eran utilizados por guardias de seguridad, como también en el ingreso del carruaje (automóviles), donde no había ese instrumento, quedando demostrada la falta de rigurosidad en las fiscalizaciones”, subrayó.

Así mismo, Carabineros reveló que no se hizo el control de identidad a quienes ingresaban en ese sector, con el consiguiente riesgo de la usurpación de identidad de los asistentes y el ingreso de espectadores sobre los que se ejerció el derecho de admisión.

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