Cerca de dos millones de latinoamericanos de los sectores más pobres y vulnerables del continente, acuden actualmente a alguna de las seis instituciones que la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) tiene en Colombia, Perú, Panamá, República Dominicana y Chile; con el objetivo de obtener apoyo para sus negocios y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, según el informe aún hay 184 millones de personas que siguen sin posibilidad de  tener acceso al sistema bancario formal.

 

Para poner esta cifra en perspectiva, el número de clientes apoyados a cierre de 2017 por la FMBBVA en Latinoamérica (1.941.232 personas), es similar a la totalidad de microempresarios y trabajadores por cuenta propia existentes en Chile, según los datos de la última Encuesta EME del Ministerio de Economía (1.992.578 personas). En el país, Fondo Esperanza y Emprende MF, instituciones que son parte de la fundación española, atienden a casi 120 mil y 10 mil clientes respectivamente, lo que refleja el amplio margen de personas que aún necesitan este tipo de apoyo.

 

Justamente para dar a conocer las características del emprendimiento en sectores vulnerables en Chile y Latinoamérica, es que la FMBBVA elabora cada año el informe “Midiendo lo que realmente importa”, donde da a conocer tanto el perfil de sus clientes, que comparten varias características a lo largo del territorio latinoamericano, como el impacto de las finanzas productivas en sus vidas.

Las cifras mostradas por este informe, demuestran la repercusión que las microfinanzas generan en las personas y sus negocios. Por ejemplo en Chile, de los microempresarios que ingresan en Fondo Esperanza, el 44% supera la línea de la pobreza al cabo de dos años y aumenta anualmente un 42% sus ventas. En el caso de Emprende MF, un 4,4% de sus clientes son capaces de generar nuevos puestos de trabajo al cabo de dos años.

Brecha de género en los emprendimientos vulnerables

Uno de los aspectos más llamativos del emprendimiento en sectores vulnerables, es el relevante papel que tienen las mujeres en este segmento, dado que un gran número de ellas es jefa de hogar y principal fuente de ingreso de su familia. Por ejemplo, en Fondo Esperanza el 82% de los clientes son mujeres, mientras la cifra alcanza el 57% en Emprende MF.

 

Se debe considerar que los niveles de ingreso de los negocios liderados por mujeres son bastante menores que los de hombres; según la Encuesta EME, un 68,2% de las microempresarias gana menos de $257.000 al mes, mientras solo un 36,2% de los hombres se encuentra en este tramo. Esto, porque la mujer es menos productiva debido a los múltiples roles que cumple en el hogar, que no permiten que se concentre en sus negocios.

 

Las brechas se acrecientan, además, cuando nos acercamos a los sectores más vulnerables: entre los clientes que ingresaron a Fondo Esperanza durante el 2017, el 74% de los clientes pobres y el 86% que vive en extrema pobreza, son mujeres.

 

Otras cifras del estudio de la FMBVVA

 

Gran parte de las cifras entregadas por la memoria de la fundación, reflejan que los emprendedores de sectores vulnerables de Latinoamérica comparten muchos factores comunes que inciden en el desarrollo de sus negocios. Por ejemplo, los bajos niveles de formación educacional, el género y el entorno en que emprenden.

 

Del total de personas que acuden a las instituciones de microfinanzas de la FMBBVA, un 70% de ellas proviene de zonas donde la concentración de la pobreza está en un nivel alto y medio. Además, un 60% de los emprendedores es mujer, un 43% tiene educación primaria como máximo y un 80% vive en estado de vulnerabilidad.

 

Los datos entregados por el informe de la fundación española indican que el principal problema de los microempresarios latinoamericanos y chilenos es el acceso al financiamiento, lo que da enorme relevancia a los microcréditos otorgados como a la metodología de trabajo ofrecido por instituciones como Emprende Microfinanzas y Fondo Esperanza.