A 45 años del Golpe Militar, el diputado UDI Ignacio Urrutia se mantiene como uno de los defensores más fervientes de Pinochet. Según cuenta, siempre está al día respecto del estado de salud de Lucía Hiriat y, pese al tiempo transcurrido, sigue sosteniendo que “lo que vivió Chile el 73 fue necesario”.

Una de las últimas escenas que lo encuadran en este espacio ocurrió en pleno hemiciclo de la Cámara de Diputados, lugar en el que fue encarado tras aludir aludir a “terroristas con aguinaldo”, en medio del debate de un proyecto ley centrado en la reparación de víctimas de la dictadura.

En esta entrevista, el diputado remarca sus convicciones respecto del régimen y plantea: “Si hay perdón tiene que haber para los dos lados”.

-¿Cree que a 45 años del Golpe Militar se puede afirmar que la transición terminó?

-La transición, que debió haber terminado hace mucho rato, fue bastante ejemplar. Aquí se habla del dictador, asesino y cuanta cosa, y yo no conozco a ningún país del mundo donde el dictador entregue el poder. Lo que se hizo fue cumplir el itinerario tal cual estaba establecido en la Constitución de 1980. Las Fuerzas Armadas y Carabineros hicieron lo que estaba establecido ahí e hicieron el plebiscito para ver si Pinochet seguía o no seguía. Perdió, y por lo tanto se entregó el poder. Cualquier otro dictador no lo habría entregado y lo tendrían que haber sacado no sé cómo. La transición fue ejemplar, creo que Patricio Aylwin lo hizo bastante bien en ese tema. La transición se acabó, lo que no se ha acabo son los odios y las desavenencias después de tantos años.

-¿Y de dónde vienen esos odios que acusa?

A mí se me critica mucho que defiendo la figura de las Fuerzas Armadas y Pinochet. Yo daría vuelta la página, pero como la izquierda persevera en lo que fue el pasado, a uno no le queda otra alternativa que defender. Si queremos seguir escudriñando en el pasado, yo voy a seguir defendiendo y ya está apareciendo gente más joven en Chile Vamos como Camila Flores, y otras más. Ojalá pudiéramos dar vuelta la página todos, pero no pueden hacerlo unos y otros no.

-¿Contribuiría a eso que su sector político y usted mismo enfatizara en un gesto de disculpas por las violaciones a lo derechos humanos durante la dictadura?

-¿Por qué vamos a pedir disculpas por las violaciones a los derechos humanos? Mi partido ya lo hizo hace mucho tiempo cuando estaba presidido por Pablo Longueira y fue una reflexión respecto de lo que ocurrió. Yo le pediría a la izquierda que pida disculpas por lo que hizo Allende en el país. También se violaron los derechos humanos, también se asesinaron muchas personas, entre ellos muchos amigos míos. Si hay perdón tiene que haber para los dos lados

-Durante los últimos meses se instaló un debate respecto del rol del Museo de la Memoria y el denominado Museo de la Democracia. ¿Cuál es la mejor fórmula para resolver la disputa?

-Lo ideal sería que en Chile hubiera un solo museo que contara toda la historia. Cuando hay un museo sesgado hay que buscar la fórmula de tener otro que sí sea verdadero. Tener un museo para un solo lado no es correcto.

-¿Ve como posible que en Chile exista un nuevo golpe militar luego de lo ocurrido tras el 73?

Ojalá que no. Cuando los militares inician sus funciones juran defender la patria pero no para tomarse el poder. Lo que vivió Chile el 73 fue necesario, porque el país vivía un caos. Es cosa de ver las imágenes de lo que se vivía en esa época. Es cosa de ver los agradecimientos de Frei Montalva, de González Videla después del pronunciamiento a los propios militares.

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