En los últimos pronósticos el huracán Florence muestra un leve cambio de dirección por lo que ahora se dirige directamente a la planta nuclear Duke Energy Corp. de Brunswick en la costa sur de Carolina del Norte. Aunque los funcionarios de la compañía han dicho que están listos para recibir este potente fenómeno meteorológico, conocedores de la industria no están tan seguros.

Los dos reactores de Brunswick, ubicados cerca de la ciudad de Southport, fueron construidos para soportar vientos de Categoría 5 que superan las 156 millas (251 kilómetros) por hora, según Karen Williams, vocera de Duke. Se encuentran a 20 pies sobre el nivel del mar y a cuatro millas de la costa por lo que deberán ser resistentes al pronóstico de oleaje de 13 pies que se pronostica con Florence.

La planta de 1.870 megavatios cerrará dos horas antes de que los vientos de fuerza de tormenta tropical lleguen a la instalación, lo que podría ocurrir el jueves por la mañana, según el Centro Nacional de Huracanes. Mientras tanto, la compañía está proporcionando personal adicional para monitorear la planta.