Un mal momento bien se pasa con una sonrisa. Es lo que pensó Marcelo Díaz antes de trolear a Charles Aránguiz a través de Instagram, luego de que el Príncipe pidiera disculpas públicas por las bromas que le hicieron en la Roja por sus ojos rasgados.

El hombre de Bayer Leverkusen se puso la camiseta del crack Son Heung-min y explicó que “desde pequeño mis amigos me dicen chino por mis ojos chiquitos y por eso mismo mis compañeros se reían y decían que abra los ojos, pero al parecer se mal entendió”.

Pero ahí aparecieron los amigos que dejó por la U y la Roja. El primero fue Díaz. “Yo pensé que te decían chino por los ojos azules wn. Podrías traducirlo al coreano así te pueden leer en Asia también”, disparó el Chelo desde Argentina.

Luego fue el turno de Eduardo Vargas: “El juego del miedo”, contestó Turboman; y se le sumó el periodista azul Christopher Antúnez: “Charly, usted es más bueno que el pan, quién puede creer eso. Abrazo”.

Y volvió a aparecer Marcelo Díaz: “Pan con queso y mortadela”, concluyó.