Los “gastos hormiga” son todos aquellos que no están planificados y no corresponden a los gastos fijos. Estas costas muchas veces no suelen tenerse en cuenta ante los recursos destinados para los consumos básicos del mes como el pago de arriendo y las cuentas del agua, luz o gas, por ejemplo.

Sin embargo, si cada persona realizara el ejercicio de sumar esos costos todos los días y lo multiplicara, por ejemplo por los días de la semana, podrá evidenciar que ha gastado una gran cantidad de dinero.

“Este tipo de consumo está por todas partes y en todo lugar, son “invisibles”, ya que no se detectan de inmediato. Algunos ejemplos en lo que se nos va mucho dinero es en el café de la mañana, comprar cigarros, snacks, galletas, dulces, refrescos, propinas, etc. Por otro lado, también tenemos los intereses de la tarjeta de crédito bancaria o tarjeta de retail, las comisiones cobradas del banco por giro de dinero o consulta de saldo en cajeros, gastos por un sobre consumo en el plan de telefonía celular, compra de revistas o diarios que no siempre se leen, etc.…”, afirma Ingrid Quezada, Marketing Manager de FOL.cl, agencia de valores.

 

En este sentido, la especialista agrega que “como recomendación, lo importante para esto es ser ordenado y controlar este tipo de gastos. Por ejemplo, si se está ahorrando, éstos deben disminuir o eliminarse en pro del objetivo. Esto es la base de la planificación financiera, porque te ayudará a enfocarte y a no desviar tus metas”.

 

Quezada argumenta, que “se debe tener precaución con los vueltos que te dan por comprar cualquier producto, porque en vez de gastar las monedas del vuelto, es mejor que las ahorres y verás cuánto pudiste haber gastado en algo innecesario.  Hay una frase muy buena de Warren Buffet y dice ‘antes de comprarte algo piensa ¿qué pasará si no lo compras?’ Y si la respuesta es nada, no lo compre porque no lo necesitas”.

 

Otras recomendaciones que entrega la experta para disminuir los gastos “hormiga” son, por ejemplo, son sustituir algunos productos por otros más baratos. “Hay muchas personas que cada día compran su botella de agua, cámbiela para cargar o rellenar de los dispensadores de agua purificada, que en muchas oficinas tienen. Además, considera eliminar el gasto en comprar gaseosas porque no sólo te ayudará a ahorrar, sino también a tener una vida más saludable. Del mismo modo, evita comprar los snacks para llevar a tu trabajo, como por ejemplo una bolsa de galletas, dulces, etc. Mejor sustituir por fruta que de seguro compras los fines de semana”.

 

“Así mismo, llevar almuerzo preparado desde tu casa y jugos te ayudará a tener el control de tus compras en verduras, futas y en sí alimentos, lo que podrás comprobar a fin de mes un ahorro significativo para tu bolsillo y lo mejor es que te prepararás lo que a ti te gusta. Finalmente, intenta eliminar o disminuir el consumo de cigarrillos y la comida chatarra, esto no solo te hará ahorrar dinero, sino que te permitirá adquirir hábitos más saludables”.

 

No tiene nada de malo darse algunos gustos de vez en cuando, pero el problema es cuando el gasto equivale a una parte importante y constante del ingreso y se sacrifica el dinero de las necesidades básicas o del ahorro. Lo más importante, es conocer nuestro presupuesto y controlarlo de forma adecuada.

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