Septiembre es un mes donde se gasta más de lo acostumbrado. Las familias concentran su consumo principalmente en alimentación, y también en atenciones de salud. De acuerdo a estimaciones de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), el gasto de los hogares en alimentación a lo largo de la semana de fiestas sería alrededor de un 45% superior al de una semana normal .

Los gastos típicos son básicamente en carnes, vinos y bebidas, empanadas, pan, verduras y licores, y ascenderían este año a alrededor de $181.000 por familia, superando en 7% el gasto observado en 2011. En el resto de los meses del año, los gastos en estos mismos ítems se estiman en alrededor de $ 131.000 por familia.

El consumo más importante se realiza en carnes, con un valor estimado por familia de 58.000, que se compara con los $40.000 mensuales habitualmente consumidos en el resto del año. El gasto en verduras es de aproximadamente de $29.000 por hogar, en lugar de los $21.000  en el resto del año, mientras que el gasto en pan es de $27.000 por hogar (versus $21.000).

El consumo de mayor estacionalidad se observa en las empanadas, cuyo gasto sube de $ 1.900 por hogar en un mes promedio a $5.800, lo que significa prácticamente triplicar el gasto mensual más estándar en este producto. El consumo de chichas también es marcadamente estacional, ya que sube a alrededor de $500 por hogar, desde valores casi nulos en el resto del año.

Durante el mes de septiembre también se produce un aumento muy significativo de los gastos en salud. A este ítem los hogares destinan en promedio $86.000, en lugar de $60.000 correspondiente a un mes estándar. El grueso de este mayor gasto es en servicios de hospitalización, intervenciones quirúrgicas y gastos en medicamentos, probablemente ligados a accidentes de tránsito, peleas callejeras y desórdenes asociados al consumo excesivo de alimentos y bebida.

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