Barcelona goleó al PSV Eindhoven en el Camp Nou (4-0). En su estreno en la fase de grupos de la Champions League, el conjunto azulgrana se impone con contundencia, sin demasiada tranquilidad, al equipo de Van Bommel. Le costó al Barça romper a la zaga del PSV. Y, cuando el Barcelona no puede, aparece Messi. El 10 marcó de tiro libre para convertir por decimocuarta temporada consecutiva en la Liga de Campeones. No cambió la dinámica del duelo tras la falta directa de Messi. El Barça tenía el balón, el PSV asustaba a la contra. Pero la paz en el Barcelona la firmó otra genialidad. Esta vez de Dembélé. Y para rematar la goleada volvió el 10. Primero lo asistió Rakitic, después Suárez. Hat-trick del rosarino, ya lleva 103 goles en la Champions.

La Champions ha arrancado con exhibición del mejor jugador del mundo. Un ‘hat trick’ de Leo Messi culminó una trabajada victoria de todo el equipo, con mucho desgaste para equilibrar la agresividad de un PSVpeleón, rápido, eficaz al contragolpe y con un buen juego de estrategia, pero muy poco holandés. Estuvo a merced del Barça en términos de posesión de balón casi todo el partido y fió sus opciones a la velocidad, como en una carrera de Lozano ante Alba, y a la estrategia, con balones a su gigante, De Jong (nada que ver con Frenkie), en busca de una segunda jugada. Avisó a la contra, pero no remató entre los tres palos hasta la segunda parte. Y fue así gracias al trabajo de un Barça generoso que tuvo en Messi y a un explosivo Dembélé, autor del segundo gol y forjador de la falta del primero, sus grandes armas para derribar el muro holandés.

La buena salida del Barça, con el equipo de gala, con una excelente actitud ganadora y con una gran presión sobre el área del PSV, topó con un conjunto holandés muy ordenado que se permitió salir a la contra. El dominio del Barça se tradujo de entrada en un cabezazo de Coutinho a centro de Suárez tras una gran combinación entre el brasileño, muy activo al inicio para ir perdiendo fuelle, con Messi; un remate de Leo a pase del propio Cou; y un pase excepcional del argentino en vertical hacia Suárez cuando todo el mundo, sobre todo la zaga holandesa, esperaba la apertura a la izquireda.

Pero, a esas oportunidades, no excesivamente claras, el PSV respondió con dos avisos muy serios: un remate de Gastón Pereiro, motor del juego ofensivo del equipo holandés, en jugada ensayada en que De Jong bajó un balón buscando la segunda jugada tras falta lanzada por Lozano y un remate excesivamente cruzado de Bergwijn en veloz contragolpe tras pérdida de balón de Dembélé.

El francés, ubicado como extremo izquierdo, comenzó como atolondrado e impreciso, hasta que se convirtió en decisivo al forzar la falta que propició el gol inaugural de Messi y, posteriormenete, ya en el segundo tiempo, con un golazo. Para forzar la falta del primer gol, vino aguantando una falta continua de Dumfries hasta que se plantó en la frontal del área y ahí Viergever le zancadilleó. Casi en línea perpendicular con la portería, Leo lanzó el balón por encima de la barrera de manera que después descendiese para colarse por la escuadra. Otro golazo del mejor del mundo.

La tensión por un marcador incierto y un PSV agresivo y con un punto más de valentía, junto con algún rifirrafe entre Suárez y Viergever, con tarjeta, por lo que Van Bommel se apresuró a sacarlo del campo, estableció un segundo tiempo en un escenario pasional, de nervios, demasiado desordenado para los intereses del Barça.

Llegaron nuevos avisos del PSV, en un chut que atajó Ter Stegen y en contras de dos contra dos que exigieron lo mejor de Piqué y Umtiti, pero también un tiro cruzado de Coutinho que el meta Zoet rechazó y un intento al larguero de Luis Suárez, batallador como nunca en un dibujo de partido en el que resultó de gran ayuda para su equipo.

Y ahí, en ese escenario de desorden, el ‘Mosquito’ Dembélé, decisivo una vez más en este arranque de temporada, pilló en el centro del campo un balón de Coutinho, aguantó, armó la pierna y disparó lejos del alcance de Zoet. No habían pasado tres minutos cuando un nuevo golazo de Messi, rematando con toque sutil una gran asistencia en vaselina de Rakitic, dejaba el partido visto para sentencia.

Y entonces sí, el PSV quiso reaccionar y resucitó con la expulsión, por doble tarjeta (la segunda al placar a Lozano en una contra poco después del 3-0). Incluso marcó un gol en fuera de juego. Pero, con uno menos, llegó el cuarto, de Messi, que completó su ‘hat trick’ aprovechando una asistencia de Suárez tras pase vertical de Rakitic.

FICHA TÉCNICA:

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Rakitic (Arturo Vidal, 84’), Sergio Busquets, Coutinho (Lenglet, 80’); Messi, Luis Suárez, Dembélé (Arthur, 83’)

PSV Eindhoven: Zoet; Dumfries, Schwaab, Viergever (Isimat-Mirin, 60’), Tasende; Rosario (Gutiérrez, 81’), Pereiro, Hendrix; Bergwijn (Malen, 78’), Luuk de Jong, Lozano

Goles: 1-0, Messi (31’); Dembélé (74’); 3-0, Messi (77’); 4-0, Messi (88’)

Árbitro: Tasos Sidiropoulos (Grecia). Tarjetas amarillas a Viergever (29’), Umtiti (54’), De Jong (56’), Umtiti (78’). Roja a Umtiti (78’)

Estadio: Camp Nou. 73.462 espectadores

/Escrito por Joan Poquí ´para Mundo Deportivo de Barcelona