La orina es una herramienta útil para el diagnóstico de enfermedades y su color puede decir mucho sobre nuestro cuerpo. “La orina tiene una variedad de colores, desde un amarillo casi transparente a un tono miel más oscuro, con muchas variaciones entremedio, lo que a su vez depende de múltiples factores”, puntualiza el Dr. Rodrigo Leyton, urólogo de Clínica INDISA.

Lo que tomas y comes también puede cambiar el color de tu orina. Aprende a revisarla.

 

INFOGRAFÍA

 

  • Transparente, sin color: Estás tomando mucha agua, quizás sea mejor reducir un poco.
  • Pálido: normal, sano y bien hidratado.
  • Amarillo medio transparente: normal
  • Amarillo oscuro: normal, pero deberías tomar algo de agua pronto.
  • Ámbar o miel: tu cuerpo no está recibiendo suficiente agua.
  • Marrón: podría tener alguna enfermedad hepática o deshidratación severa. Tome agua e hidrátese, y si este color persiste consulte a su médico.
  • Rosado a rojizo: es probable que haya comido betarraga, arándanos o ruibarbo. Si no, podría no ser nada, alguna enfermedad en el tracto urinario o problemas a la próstata.
  • Naranjo: es probable que no haya tomado suficiente agua, podría tener problemas al hígado o conducto biliar o podría ser por algo que comiste. Si el color es constante en el tiempo, contacta a tu doctor.
  • Azul o verde: hay una rara enfermedad genética que puede convertir la orina en color verde o azul, o una bacteria que infecte el tracto urinario. Pero es más probable que sea por el tinte de algo que comiste o por medicación. Si el color se mantiene es recomendable acudir a un especialista.
  • Con espuma o efervescencia: si es ocasional puede ser algo inofensivo, si no podría significar que tienes una dieta con exceso de proteínas o problemas al riñón. Es mejor acudir al doctor si te pasa todo el tiempo.

 

Fuente: Cleveland Clinic

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