“¿El mandato del fiscal Marcos Emilfork es solo para investigar muertes de niños o puede indagar otras aristas?”. La pregunta la hizo el fiscal regional de Antofagasta, Alberto Ayala, el jueves 20, durante el consejo extraordinario citado para abrir una causa penal en contra del investigador del caso Sename tras la denuncia de los exministros José Antonio Gómez y Javiera Blanco por supuestas filtraciones. La pregunta incomodó a los presentes, pues el motivo de la cita no era definir la petición de Blanco de cambio de fiscal en la arista Ascar en la que está citada como imputada. De hecho, había consenso entre los regionales, menos Ayala, que esa decisión no pasa por ellos, sino por el fiscal nacional, Jorge Abbott.

Algunos sostienen que la cercanía que forjó Abbott con la extitular de Justicia cuando postuló a ser fiscal nacional podría inhabilitarlo en este tema. Esto, porque la autoridad fue propuesta en el cargo por la entonces Presidenta Michelle Bachelet y Blanco fue parte de ese lobby. A eso se suma que apenas asumido, Abbott fichó como su directora nacional ejecutiva a Francisca Werth, reconocida amiga de Blanco.

Consultado por esta situación, desde la Fiscalía Nacional descartaron que haya una causal, pues solo se impide ante “una estrecha amistad” lo que se descarta en este caso. “El fiscal nacional no tiene amistad con la exministra de Justicia”, dijeron.

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