Si bien las preferencias sexuales son diferentes para cualquier persona, existen algunos principios universales que hacen que el sexo sea todavía mejor. Ya sea que hayas estado con tus parejas durante años o sea la primera vez que tiene relaciones, hacer disfrutar a tu mujer nunca ha sido tan fácil si prestas atención a lo que la mayoría de ellas quieren en la cama.

De verdad, no es tan difícil complacer a una fémina en cuanto a asuntos entre sábanas se refiere, pero si te sientes un poco perdido, te presentamos un pequeño manual básico que te acercará a la satisfacción de sus demandas sexuales. Y no lo decimos nosotros, estas son algunas de las cosas que recoge ‘Cosmopolitan’ y que todas quieren en el dormitorio. Y recuerda que lo que no consiga en casa, lo acabará buscando en otro sitio. ¡Ponte las pilas pero ya!

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Cama arreglada

Es realmente muy difícil dejarte llevar y disfrutar si sientes que tus pantorrillas se están rozando con alguna sábana sucia, unos calzoncillos usados, alguna camiseta sudada…

Nunca vayas directamente a la zona vaginal. Acaricia, juega, besa, lame otras zonas. Todo lo preliminar es esencial

Además de que todo será más cómodo e higiénico, recuerda que los edredones y en general toda la ropa de cama es el lugar donde se concentran más bacterias, piel muerta, hongos y materia fecal. Cámbialo todo al menos una vez a la semana. No seas guarro.

Ambiente correcto

Muchas mujeres necesitan alicientes para meterse en situación: encender unas velas, un poco de música suave, un masaje erótico o unos susurros sensuales para animarse. Generalmente les gusta el sexo porque les hace sentir una conexión más cercana a la otra persona. Y no solo eso. Si crees que puedes tener la habitación hecha unos zorros debes saber que numerosas investigaciones aseguran que la decoración y el espacio son un elemento potenciador o inhibidor de la libido.

Quítate los calcetines

Por favor, si crees que es divertido quedarte con ellos encima, es un error garrafal. Es muy extraño ver a alguien completamente desnudo pero aún con calcetines puestos. Piensa en esa imagen, realmente puede sacarte del momento. Además, ellas se encuentran en la tesitura de: “¿Debería haberme dejado los míos?” “¿No les gustan mis pies?” “¿Creen que son feos y es una indirecta?”… toda una espiral de ansiedad que gira en torno a ellas y que no beneficia a ninguno. Haznos caso, quítatelo todo.

Juegos preliminares

Aunque en sus fantasías sexuales las mujeres se planteen practicar sexo improvisado con un completo desconocido, en la vida real los comúnmente conocidos como ‘aquí te pillo, aquí te mato’ no suelen triunfar tanto. Si crees que todo es llegar y meterla, estás muy equivocado. Si quieres que la cosa funcione, y bien, debes empezar jugando durante un rato.

Son muchos los sexólogos que defienden que son más importantes que el acto sexual en sí, ya que ayudan a excitar a la otra parte, mejorar la lubricación, hacen que el sexo sea menos doloroso y que resulte más fácil alcanzar el orgasmo.

Ten limpia la cama y haz que el ambiente sea el correcto: pon incienso, una luz adecuada…

Recuerda que ellas tienen más zonas erógenas de las que crees. Céntrate en eso. Besos, caricias, mordiditas, utiliza tu lengua en sus pezones, toca y utiliza mucho tu boca con su clítoris. ¡Pero no entres a ‘matar’ directamente, no tengas prisa!

Mente abierta

Ser vulnerable cuando estás desnudo delante del otro, a veces se hace bastante difícil, por lo que tener una pareja en la que puedas confiar y sentirse seguro es la clave. Tener confianza para contarse las cosas y los gustos sexuales es muy importante. Cumplir las fantasías del otro, o al menos intentarlo lo hará todo mucho más fácil. Tal vez quiera probar juguetes o alguna postura diferente en la cama. Saber que te lo puede pedir sin problema es lo mejor.

Sexo oral

¿Te gusta que ella te lo haga, verdad? ¿Te gusta esa sensación de poder cuando empujas su cabeza para que continúe con sus juegos bucales? Pues a ellas les pasa exactamente lo mismo. No, no es necesario sufrir, pero el entusiasmo apasionado nunca hace daño a nadie. ¿Quieres un truco? Te parecerá una locura, pero ya lo ha confesado Ana Obregón en ‘Paquita Salas’, una lata de refresco de cola puede ayudarte bastante.

Numerosas investigaciones aseguran que la decoración y el espacio son un elemento potenciador o inhibidor de la libido

Antes de practicar un cunnilingus ten cerca una lata de alguna bebida dulce. Parecerá una locura, pero con este tipo de líquidos la lengua se vuelve mucho más suave y se produce más saliva, lo que creará las condiciones óptimas para adentrarte en su zona íntima. ¡Y el sabor será perfecto!

Además, debes aprender a escuchar su cuerpo. Su respiración, sus gemidos, su postura corporal… Todo eso revelerá cómo lo estás haciendo. ¿El arqueo de su espalda y sus piernas más abiertas? Vas por el buen camino. ¡Fíjate bien! Una vez llegado ese nivel de excitación, los dedos deben hacer aumentar la presión y el placer. ¡El poder está en tus manos, y nunca mejor dicho! Manos a la obra.

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