Poco más de 21 minutos duró hoy la intervención del Presidente Evo Morales en la Asamblea General de la ONU, en Nueva York.

Tal como había transmitido el gobierno boliviano, el Mandatario paceño utilizó la instancia para abordar el fallo que emitirá, el 1 de octubre, la Corte Internacional de Justicia de La Haya por la demanda que interpuso La Paz para obligar a Chile a negociar un acceso con soberanía al mar.

Así, hoy dijo que “Bolivia tiene el mejor propósito de lograr con Chile, de buena fe, una solución duradera, sostenible y mutuamente satisfactoria”, junto con señalar que espera que el fallo “contribuya a aproximar a las partes para iniciar una negociación fructífera, pero también esperamos que ayude a asumir de manera conjunta, en lo posible con el acompañamiento de la comunidad internacional, la importancia de un acuerdo duradero que sincere las causas y los efectos del conflicto que por más de un siglo los distancia”.

Esto, además de plantear que ambos países “deben esperar con serenidad una decisión judicial que, más allá de sus aspectos formales, pueda abrir un nuevo tiempo de paz, justicia y fraternidad”.

El líder paceño, sin embargo, también aseguró que la materia ha generado un “conflicto cuya peor consecuencia fue el encierro de Bolivia, privando a su pueblo, al Estado, al océano Pacífico, una condición que afectó y afecta su desarrollo humano y económico”. Además, descartó -sin mencionar que ha sido uno de los argumentos que ha esgrimido Chile- que la demanda de Bolivia ante la Corte tenga fines electorales.

“El conflicto por un acceso al océano Pacífico no puede atribuirse a un propósito electoral reciente de orden político ni electoral, se remonta a los orígenes mismos de nuestra disputa territorial de fines del siglo XIX”, dijo.

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