Los productos digitales son bienes virtuales que solo pueden adquirirse a través de Internet. La importancia de su regulación radica en que las operaciones para adquirirlos se realizan íntegramente en línea y, por lo tanto, requieren del respaldo necesario para operar con seguridad en el entorno digital. Algo similar sucede con los casinos online, cuya regulación garantizaría la protección de las partes involucradas dentro de un entorno seguro. El respaldo de la legislación protege al usuario y abre las puertas a la economía digital para beneficiar a todo el territorio. Esta es la principal razón por la que resulta indispensable regular los productos digitales.

¿Qué son los productos digitales?

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Los productos digitales son bienes que no tienen existencia física y se distribuyen e intercambian a través de Internet. Es el caso de libros electrónicos, videos, cursos online y música, entre otros productos. Su principal ventaja para el usuario es que su adquisición es económica y se accede a ellos al instante; para quienes los comercializan, representan una manera más rápida de producir y alcanzar clientes. Por esta razón, la regulación de los productos digitales abre las puertas a una nueva manera de comercio tanto nacional como internacional; la pandemia ha contribuido a acelerar la implementación de esta forma de comercializar y adquirir productos y, en consecuencia, resulta imprescindible contar con una legislación que establezca las pautas para regular su comercio.

¿La regulación vigente contempla los productos digitales?

Algunos países ya cuentan con una legislación que contempla la comercialización y adquisición de productos digitales. Es el caso de España que ha sido uno de los primeros en regular este tipo de actividad. Desde 2018, España cuenta con una ley que protege los derechos digitales y los datos de quienes participan de este tipo de transacciones. Tras la aprobación de la ley otros países, como Francia y Estados Unidos, han copiado parte de la nueva legislación y protegen, de esta manera, a los consumidores y sus datos.

En el caso de Chile no existen regulaciones vigentes que protejan al consumidor y establezcan reglas para comercializar los productos digitales. Adicionalmente, las regulaciones existentes respecto de la adquisición de bienes físicos no pueden ajustarse a este tipo de productos y, por lo tanto, se requiere una nueva ley que los regule desde un punto de vista comercial. Esto se torna imprescindible si se tiene en cuenta que Chile realiza acuerdos comerciales con países como Corea del Sur y Nueva Zelanda que incluyen este tipo de bienes virtuales. Una ley que regule el comercio de esta actividad beneficiará al país y respaldará sus transacciones.

Impulsado por la pandemia, el comercio de productos digitales ha crecido en el territorio chileno. La distribución y adquisición de bienes virtuales requiere una regulación que proteja al consumidor y beneficie a Chile, especialmente por los acuerdos comerciales internacionales. Los productos digitales abren las puertas a una nueva economía y Chile debe estar preparado para formar parte de esta manera de comercializar bienes. Una ley que regule de qué forma es la clave.

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