“No es una noticia fácil”, aseguró Mauricio Macri en el arranque de su discurso, luego de que el INDEC difundiera el crecimiento de la pobreza (a 27,3%) y de la indigencia (a 4,9%) en el primer semestre de este año. El Presidente evaluó que el mejor modo de transitarlo era con un mensaje en la Casa Rosada, en el que lo atribuyó a las “turbulencias de los últimos meses” -luego también habló directamente de crisis-, ratificó el tema como prioritario hasta el final de su gestión y buscó a partir del dato negativo diferenciarse del kirchnerismo: “La pobreza no desaparece porque se deje de medir, siempre vamos a decir la verdad”.

Macri habló poco más de siete minutos en el Salón de los Pueblos Originarios, al día siguiente de la confirmación del nuevo acuerdo con el Fondo Monetario y unos minutos después de que el INDEC pusiera en números el primer impacto de la devaluación y su efecto en la inflación, la caída de la actividad económica y la menor ocupación. De acuerdo con el organismo en seis meses la pobreza pasó del 25,7% al 27,3% (11.150.000 personas) y la indigencia de 4,8% a 4,9% (100.000 más).

“Es un número que esperábamos, que refleja las turbulencias de los últimos meses y las dificultades que estamos atravesando”, dijo el Presidente, que incluyó a la vez el reconocimiento de que los próximos meses serán “difíciles” y por momentos un mensaje optimista. “Ahora presentamos las cifras sin negar la crisis, y sabemos que en el futuro con la misma sinceridad vamos a poder contarles cómo el país va saliendo adelante”, fue una de las frases en ese sentido.

Pobreza cero fue una de las consignas de la campaña presidencial de 2015 -luego fue considerado un “objetivo aspiracional”- y ya en su cargo Macri pidió ser evaluado al final de su mandato de acuerdo con si había conseguido bajar los índices. “Tenemos meses difíciles por delante, pero nuestro objetivo sigue siendo el mismo desde el primer día: nuestra meta es y va a seguir siendo siempre reducir la pobreza”, ratificó en este discurso, aunque luego aseguró que “las cosas van a tardar más”: “A raíz de esta tormenta los resultados que iban a llegar antes ahora van a demorar”.

El dato del INDEC conocido este jueves reflejó sólo una parte del impacto de la crisis: corresponde al primer semestre del año, con tres meses con crecimiento y el inicio de la caída entre abril y junio. En la previa del anuncio funcionarios reconocían en privado que sin recuperación a la vista al menos hasta 2019 el próximo índice -de este segundo semestre- dará peor, y el Presidente fue incluso más allá. “Los indicadores de marzo y septiembre también van a mostrar retrocesos”, extendió la perspectiva desalentadora. “Fue una manera de reforzar la idea de que, sea lo que sea, no lo vamos a encubrir”, dijo uno de los funcionarios encima del tema.

En la primera fila lo escucharon los ministros Carolina Stanley -Salud y Desarrollo Social- y Dante Sica -Producción y Trabajo-, que luego dieron una conferencia de prensa. También Fernando De Andreis -secretario General de la Presidencia- e integrantes del equipo de discurso liderado por Julieta Herrero. “Es bueno recordar que cuando llegamos al Gobierno encontramos una pobreza del 32,2%, o sea uno de cada tres argentinos, y ni siquiera ese dato era real”, volvió Macri a buscar el contraste con el kirchnerismo.

No hubo anuncios de refuerzos de la asistencia social, pese a “salvaguarda” para ese fin incluida en el acuerdo con el FMI y las palabras de Nicolás Dujovne el miércoles, al confirmarse el nuevo acuerdo con el organismo, cuando habló de un “respaldo a nuestra decisión de proteger a los más vulnerables”. Macri hablo de “seguir acompañando a los que más lo necesitan” y repasó las medidas ya en marcha para los beneficiarios de la AUH, el aumento de los programas sociales, “Precios Cuidados”, los créditos ANSeS y Mercado en tu Barrio.

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