Bolivia está poniendo toda la carne en el asador en espera del fallo en la Haya, el próximo lunes 1 de octubre.

Desde la numerosa comitiva que asistirá en persona a la lectura del veredicto en Bélgica, incluido el propio presidente,  hasta todo el aparato comunicacional puesto en marcha, son signos de ello.  A raíz del anuncio de  la fecha de la resolución, el  pasado 12 de septiembre, los medios bolivianos han monopolizado el tema de manera diaria, y desde el gobierno llevaron a cabo reuniones de ex presidentes y ex cancilleres con el presidente y vicepresidente Álvaro García Linera en la Casa Grande del Pueblo para analizar la estrategia con miras a los posibles escenarios post- fallo. Algo que también  se ha llevado a cabo por la contraparte chilena.

El martes 25  el país altiplánico organizó por Twitter un tuitazo bajo el hastag #MarParalosPueblos de 10 a 12 horas, en el que se invitaba a ser parte de la “campaña de unidad”, tanto a nivel nacional como internacional,  en apoyo a la demanda marítima y a la espera del fallo.

Desde las instituciones, el empeño no es menor: el canal Bolivia TV transmitirá en emisión especial desde la Haya un minuto a minuto del fallo que emitirá la Corte Internacional de justicia, la  embajada de Bolivia en Argentina invita a una vigilia para acompañar la transmisión del fallo de la CIJ desde las 9:30 am, en Cancillería difunden una campaña en la que cada día se van destacando las personalidades mundiales que según ellos apoyan la causa marítima, desde Kofi Annan, pasando por el papa Francisco a Fidel Castro y el Ministerio de Justicia va haciendo una cuenta atrás  del fallo desde que quedaban 10 días para su lectura. Éstos son alguno de los ejemplos.

“Los bolivianos, con el corazón en el 1 de octubre”

La causa marítima exacerba el sentimiento nacionalista y une a los bolivianos desde que perdieron 120.000 km2 de territorio y 400 km de costa en la denominada Guerra del Pacífico, que libraron contra Chile (1879–1884) apoyados por Perú.

El tema marítimo detenta tal importancia que incluso la nueva Carta Magna cuenta con un artículo que declara el “derecho irrenunciable e imprescriptible” de Bolivia “sobre el territorio que le dé acceso al océano Pacífico y su espacio marítimo”.

Con respecto al terreno político, Fernando Mayorga, sociólogo boliviano y doctor en Ciencias Políticas sostiene que  dado que “la reivindicación marítima es una demanda de alta agregación, un factor de unificación nacional y cohesión social, todos los factores políticos y sociales subordinan sus posturas particulares a este interés general”.

Según Mayorga en Bolivia “hay muchísima expectativa, es tema de conversación diaria y el día lunes toda la gente va a estar en las plazuelas pendiente del fallo, siguiendo el fallo, y va a ser un hito histórico, y en función de eso, el sentimiento general es de optimismo y de unidad muy claro, porque hasta los sectores de oposición más radicales valoran la importancia del fallo y también apuestan a que sea favorable”.

Sin embargo otros bolivianos no tienen el mismo optimismo que señala Mayorga: “No tengo ninguna expectativa, no cambiará nada. Si el fallo sale a favor, obligará a Chile a negociar nada más, pasarán otros cien años para que se llegue a algún acuerdo. Es mi opinión personal”, declara el cochabambino Diego Weiss.

Para Bolivia constituye sin duda una fecha para la historia, pues además,  el mismo día que la Corte lea su decisión sobre la demanda marítima, Bolivia asumirá la presidencia del Consejo de Seguridad en la ONU.