A la edad de 72 años falleció el periodista y crítico de cine Ítalo Passalacqua. Hoy, a las 10 de la mañana, tras una misa, se efectuarán sus funerales. Cabe recordar que en el último tiempo se encontraba delicado de salud tras un accidente de tránsito en 2014 que incluso lo mantuvo internado en la UCI, del cual nunca pudo recuperarse en totalidad.

Passalacqua, quien habría cumplido 73 años este miércoles 3 de octubre, residía en su casa de Mantagua, en la Región de Valparaíso, tras alejarse de la televisión y las cámaras.

Según información de Carabineros, el periodista falleció pasadas las 13:00 horas. La Fiscalía instruyó la presencia de la Brigada de Homicidios de Valparaíso.

UN FINAL MUY TRISTE

“Esa es la otra pena. Yo pensé que iba a haber alguien”, se quejaba Patricio Herrera, marido de Italo Passalacqua -contrajeron el Acuerdo de Unión Civil en 2015- y su única compañía, hace un año.

Entonces Juan Pablo Queraltó viajó hasta Quintero, para visitar a la pareja en la parcela del periodista que falleció hoy a los 72 años. Habían dejado Santiago para abaratar costos y tener una mejor calidad de vida.

 En la imágenes se vio como el famoso periodista de espectáculos dependía totalmente de Herrera y hablaba con cierta dificultad.

“Cambias tan violentamente de un día para otro. Y los seres humanos creemos que nunca nos va a pasar lo que le pasó al de al lado, porque uno no piensa en eso”, decía Passalacqua.

Se refería a las severas consecuencias y secuelas que le dejó el accidente automovilístico que sufrió en abril de 2014, mientras manejaba camino al CineHoyts de La Reina, para ver una película de esas que luego tenía que criticar.

El periodista fue rescatado del vehículo y dirigido de urgencia a la Clínica UC Marcoleta, con un traumatismo encéfalo craneano complicado, una fractura de columna cervical y una fractura en el antebrazo izquierdo. Tras cirugías y una dolorosa y lenta terapia, nunca se recuperó bien.

El crítico salió de la televisión y de todos sus trabajos. Eran solo él y Patricio, quien dijo en esa entrevista con Queraltó:

“Nunca va a ser la persona que él era. El Ítalo nunca va a volver a ser la persona que yo admiraba, de la que yo me enamoré. El Ítalo era una persona súper llena de vida, con un sentido del humor, un gallo cultísimo, con tema de conversación para todo el día, con pila para todo el día. Y ahora verlo sonreír cuesta mucho.

“En este último tiempo estoy cometiendo más errores que aciertos. También me hace dudar en seguir en este cuento o no”.

“Y si no estás tú, Pato, ¿quién va a estar?”

“Esa es la otra pena. Yo pensé que iba a haber alguien”

“¿Alguien como quién?”

“Como algunos de sus amigos que prometieron que lo iban a ayudar. Amigos de él que le dijeron que iban a estar. El Ítalo tiene cualquier primo, cualquier gente de su familia”

“¿Dónde están ellos?”

“De repente llaman. Tú llegaste a mi casa. Si tú pudiste… Y si no tienes auto, hay micro, hay transporte. Si vives en otra provincia, igual puedes venir a verlo.

“A mí me cuesta mucho sacar al Ítalo. Yo no lo puedo andar llevando donde los pariente, porque me cuesta. Hay que andar con silla. No todos los accesos con sillas son fáciles”

“El Ítalo consume muchos remedios. Todos los insumos, que tienen que ver con su salud, son caros. Si no logramos solucionar algunas cosas, a partir de julio del próximo año, estaríamos en quiebra”.