Una nueva polémica se suma a la lista de figuras públicas acusadas de abuso sexual. En esta ocasión, se trata del folclorista y músico Humberto Baeza, conocido popularmente como Tito Fernández, “El Temucano”.

Según indica el reportaje realizado por La Tercera, la denuncia fue realizada por una ex integrante del Centro Integral de Estudios Metafísicos, grupo que lideraba Tito Fernández en calidad de líder espiritual.

“Me obligó a jurar tener siete encuentros sexuales más con él en ese lugar, amenazándome en todo tiempo con aplicar castigos si decidía desobedecerlo o relatar lo sucedido”, cuenta la mujer, cuyo nombre ha decidido mantenerse en el anonimato.

“Entré a una dinámica de abuso de poder que perduró incluso por años luego de retirarme de esta mal llamada hermandad”, afirma.

La querella fue presentada en el mes de agosto ante el 7º Juzgado de Garantía de Santiago por los delitos de abuso sexual y violación supuestamente cometidos por el artista. Demanda que patrocinada por el Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (Sernameg).

En la mira

La mujer afirma que los presuntos abusos del Tito comenzaron a mediados del 2010, poco después de hacerse miembro del centro. El Sernameg le habría entregado asistencia psicológica, así como un abogado.

“Determinar si constituye o no un delito es un trabajo de la fiscalía, nuestra misión es acoger y acompañar a la víctima en el proceso de reparación, presentar la querella, pero finalmente si hay delito o no hay delito eso es un trabajo de la fiscalía”, explicó Viviana Paredes, directora del Sernameg.

¿Una secta?

Los miembros de este centro se reúnen todos los miércoles en el Sindicato de Folcloristas para compartir experiencias esotéricas y paranormales. Tito Fernández sería el maestro.

La denunciante afirma que este grupo tiene un nivel jerárquico con estructura piramidal liderada por el “maestro”

“Se rodeaba de un aura de poder místico. En las ceremonias de iniciación usa uniformes parecidos a los utilizados en la masonería.Se mezclaban símbolos masones, rosacruz, religiosos, místicos, etc. De hecho, él siempre se refería a los masones como sus hermanos, y a los externos, como profanos”, dice ella, contando que los abusos comenzaron cuando ella fue solicitada por Tito para prestarle “servicios de carácter sagrado”

Lo defienden

Una las asistentes dice, sin embargo, que esos abusos son “imposibles” y “las reuniones son abiertas, cualquiera puede llegar e irse”.

“Tito Fernández me parece una persona maravillosa. Esto del abuso sexual es imposible, lo podría pensar de un cura, sí, porque es una persona que vive en el celibato, está reprimida y ejerce una relación de poder”, afirma Claudio Guzmán, otro de los miembros del grupo.

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