Es de conocimiento público que la brecha que existe entre las pensiones de los hombres con respecto al de las mujeres, es algo que, a pesar del paso del tiempo, aún persiste y ello hoy es ratificado por un informe de la Superintendencia de Pensiones.

Si bien es cierto, en estos últimos tiempos, se ha tratado de igualar, o al menos intentar, que no exista discriminación en cuanto a trabajos, de los diferentes ámbitos laborales, como también que no se produzcan diferencias ya sea por apariencia física, apellidos, comunas, etc. éstas se han ido acentuando en materias tan sensibles como son las pensiones.

El estudio entregado por la Superintendencia de Pensiones, señala que, entre otros factores, el monto promedio de pensión para las mujeres es de $ 189.800 a diferencia de los hombres que alcanza aproximadamente a $ 315.000 sobre todo en un retiro programado y en menor escala en una renta vitalicia.

Cabe señalar, que en general, las empresas al requerir contratar personal, a igual estudios y profesión prefieren contratar a un hombre por varios factores a considerar, como es el hecho de que una mujer en edad fértil pudiera quedar embarazada, que posteriormente licencias maternales, etc. sin embargo, no se valoriza la responsabilidad, y los deseos de aprender en los diferentes trabajos como también de ir capacitándose y proyectándose en las diferentes materias asignadas.

Sin ser feminista ni machista, términos tan poco académicos y obsoletos, mi apreciación es que en un país “en vias a ser desarrollado”,  se mantienen estas diferencias que se traducen en pensiones miserables y además van mermando la tasa de natalidad, ya que las jóvenes de hoy están postergando o eliminando su maternidad pensando en una fuente laboral, que le permita tener un trabajo con una remuneración, de acuerdo a sus estudios profesionales, y así obtener una pensión “digna” al cumplir la edad legal de la jubilación.

Que las expectativas de vida han aumentado, es una realidad, sin embargo, en lo personal, creo que decir que las mujeres viven en promedio hasta los 90,5años, es algo exagerado y por lo mismo las pensiones son calculadas, desde los 60 años como si realmente vivieran más de 30,5 años. Los hombres tienen un promedio de vida aproximadamente de hasta los 82 años.

Esto no es nada nuevo, lo importante es que este informe sirva para revisar  las políticas públicas, y se apliquen a las necesidades de las mujeres que sólo quieren tener una oportunidad de un trabajo mejor, sin discriminaciones y con sueldos de mercado, porque desde que el mundo se creó, siempre seremos hombres y mujeres con las mismas inquietudes, deseos y  conocimientos, que llegaremos a ser adultos mayores pero con pensiones dignas y sin diferencias abismantes como ocurre en la actualidad, y ello se traduce en pensiones miserables para la mayoría de las mujeres de nuestro país.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com