Apenas ayer y a su llegada a La Haya, el presidente de Bolivia, Evo Morales derrochaba optimismo, al punto que -en Twitter- colgó un video en donde aseguraba que regresaría al país vecino con buenas noticias.

Y con ese semblante llegó hoy a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, creyendo en la victoria boliviana. Sin embargo, y a medida que la lectura del fallo desestimaba los argumentos de la defensa altiplánica, el cambio del rostro fue evidente.

 

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