Uno de los protagonistas del 2016 en materia económica fue sin duda el cuenta propia. Los trabajadores bajo esa categoría ocupacional fueron los que mantuvieron a raya al desempleo durante el año pasado, tras las negativas proyecciones que se tenían para la variable, y que anticipaban un peak cercano a 8%, debido a la desaceleración económica.

De hecho, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó ayer que la tasa de desocupación nacional llegó en el trimestre octubre-diciembre a 6,1%, tres décimas más que en el mismo período de 2015 y una décima menos que en septiembre-noviembre. Con esto, el desempleo promedio del año alcanzó a 6,5% y, si bien la cifra fue mejor incluso que los cálculos más optimistas, es la tasa promedio anual más alta desde 2012.

Como ha sido la tendencia desde mediados de 2015, los cuenta propia han impulsado la creación de empleo, creciendo 4,6% en octubre-diciembre en términos interanuales, mientras los empleos asalariados, es decir, los que habitualmente se identifican como de mejor calidad, cayeron 0,1%, lo que implica que a fines de 2016 hubo menos trabajadores (6.200) en esta categoría que hace un año atrás.

Con esto, los empleos creados a diciembre 2016 totalizaron sólo 80.510, la cifra más baja desde 2009, en plena crisis subprime.

De acuerdo al INE, las mayores destrucciones de puestos de trabajo en términos de variación se registraron en el sector financiero (-9,9%), la minería (-9,8%) y en información y comunicaciones (-3,6%).

Por regiones las noticias también son mejores a las esperadas. De hecho, en nueve de las 15 regiones del país se cerró 2016 con una tasa de desocupación menor a la que existía el año previo.

Subempleo

El índice de empleo y subempleo calculado por Clapes UC, mostró que en promedio en 2016 el subempleo alcanzó 88,6% de los cupos creados durante todo el año, el mayor porcentaje considerando la actual serie, que parte en 2010.

El subempleo corresponde a todos aquellos empleos en donde la persona se encuentra trabajando por debajo de su plena capacidad, y por tanto, existe una subutilización parcial. Esto significa que a pesar de estar ocupados no están en pleno empleo y por tanto, debe considerarse como una forma de desempleo parcial. Así, que la mayoría de los nuevos puestos estén en esta categoría también habla sobre el deterioro del mercado laboral.

Para los próximos meses en el mercado esperan que la tasa de desocupación se mantenga estable en niveles similares a los actuales.

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