“Cuando eres valiente, incluso si tu calidad no es la mejor, demuestras tu dignidad”. Esa frase la dijo José Mourinho en la previa al duelo con el Valencia, partido clave para el Manchester United en su objetivo de sacudirse del polvorín en el que se transformó. En medio del incendio, apareció la Liga de Campeones como el mejor de los extintores, pero no hay caso con un equipo carente de identidad y de un estilo determinado, sea vistoso o no, pero que conduzca hacia un punto. En Old Trafford, los Diablos Rojos de José Mourinho igualaron sin goles con los hispanos.

El entrenador portugués sacó del congelador al delantero nacional, ese mismo que se ha transformado en el blanco ideal de las ácidas críticas de la prensa inglesa, incluso llegando a plantear que el club está dispuesto a desprenderse del tocopillano, el mejor pagado de la Premier League. Luego de dos partidos sin actividad (suplente contra Derby County y ausente de la citación ante West Ham), Mou volvió a confiar en el 7, quien se vio activo, aunque aún lejos de su mejor versión, esa que encandiló a la isla.

La reaparición del ex Barcelona fue como puntero derecho, aunque también se fue moviendo para generar espacio y entrar más en acción. El desgaste de Sánchez fue importante porque fue el principal apoyo de Antonio Valencia en tareas defensivas, cuando el ataque del equipo ché se cargaba por la izquierda, con Gayá y Gonçalo Guedes. Por momentos, Alexis era más volante que delantero. No tuvo muchas chances para vulnerar la portería de Neto. En los 31′, un tiro libre lanzado por él dio en la barrera. Estuvo 76 minutos en cancha, siendo reemplazado por Anthony Martial. Sigue sin marcar en la temporada.