En su último informe regional semestral “Sobre incertidumbre y cisnes negros. ¿Cómo lidiar con riesgo en América Latina y el Caribe?”, la Oficina del Banco Mundial para América Latina y el Caribe asegura que las perspectivas de crecimiento para 2018 “no cumplen con las expectativas iniciales” debido a los retos que enfrentan algunos países de la región, “particularmente en América del Sur”.

 Según el organismo internacional, se esperaba que América Latina creciera a un ritmo cada vez mayor pero, “lamentablemente, durante los últimos seis meses, la región se ha tropezado con algunos obstáculos en el camino”.

El trabajo revela que Sudamérica terminará el 2018 con una contracción del 0,1% y crecerá sólo un 1,2% en 2019. Las razones principales detrás de este “crecimiento más lento”, afirma el BM, son las “turbulencias del mercado que comenzaron en Argentina en abril, la desaceleración en la expansión de Brasil, el deterioro continuo de la situación en Venezuela y un entorno externo menos favorable”.

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