El candidato de la ultraderecha Jair Bolsonaro obtiene, con el 99% de los votos escrutados en todo el país, el 46,23%, mientras que Fernando Haddad, delfín de Lula, llega al 28,99%.

Esto significa que el 28 de octubre Brasil deberá celebrar una segunda vuelta para definir quién será su próximo presidente, ya que ninguno de los aspirantes obtuvo el 50% más uno de los votos.

Estos primeros resultados muestran que Bolsonaro obtuvo más votos de los que decían las encuestas en semanas recientes.

Bolsonaro es un excapitán del ejército y legislador con 27 años en el Congreso que se hizo popular presentándose como un “salvador de la patria” frente a los políticos “corruptos” que llevaron a la mayor economía del continente a una debacle.

Aunque la jornada se llevó a cabo con tranquilidad, el proceso electoral estuvo marcado por un intenso descontento hacia la clase gobernante tras años de turbulencia política y económica.

Dos grandes hechos marcaron el camino hasta estos comicios: el político más popular del país, Luiz Inácio Lula da Silva, vio rechazada su candidatura, mientras que Bolsonaro, líder en las encuestas, del Partido Social Liberal, sufrió un ataque a cuchilladas a un mes de los comicios.

Por la tarde, a minutos del cierre de casillas en todo el país, el clima era festivo frente al departamento donde vive Bolsonaro en Barra de Tijuca, zona oeste de Río.