Su atractivo es cero y el gobierno de Estados Unidos incluso prohibió su uso, pero el régimen de Nicolás Maduro sigue empeñado en relanzar al Petro y ahora está tratando de obligar a los venezolanos a que usen la criptomoneda para comprar casas, alquilar habitaciones de hotel e incluso para renovar el pasaporte.

Aun así, expertos financieros creen que el Petro no tendrá éxito, advirtiendo que no cumple con los estándares básicos empleados por las más de 2,000 criptomonedas que son vendidas alrededor del mundo. Además presenta un riesgo intolerable como propuesta de inversión, incluso cuando el régimen anunció que está respaldado por el petróleo, diamantes y oro venezolano.

“No creo que vaya a funcionar. Creo que va a ser un completo desastre”, dijo Robert Viglione, cofundador de Horizen, una criptomoneda enfocada en transacciones privadas y sin fronteras. “La proposición principal, creo, es falsa. Afirman que está respaldada por recursos naturales que al final no hay forma de que la gente podrá reclamar” si hay un problema con su inversión.

Muchos venezolanos que tratan de subsistir en una economía en ruinas han encontrado en la minería y en la compra de criptomonedas una forma de ganar divisas.

Pero hasta el momento se han mantenido alejados de Petro, pese a que Maduro lanzó el Petro en febrero con mucha fanfarria.

En ese momento, Maduro dijo que había recaudado $3,300 millones a través de la pre-venta de la moneda.

“Pero eso es una mentira”, dijo Russ Dallen, director del banco de inversiones Caracas Capital Markets. “En algún momento, incluso dijeron que habían vendido $5,000 millones, después de unos $800 millones iniciales en preventa. Esos números simplemente no son creíbles”.

Maduro, sin embargo, no está permitiendo que sus planes se vean descarrilados por la aparente falta de interés, y continúa anunciando nuevas tácticas para revivir al Petro.

En uno de sus anuncios más recientes, Maduro reformuló las reglas que establecían el valor de la moneda, pasando del planteamiento inicial de que valía barril de petróleo a una fórmula basada en una canasta de minerales, que incluye petróleo (50%), oro (20%), hierro (20%) y diamantes (10%) y que coloca el precio de lanzamiento en 3,600 bolívares soberanos, o alrededor de $32 al tipo de cambio actual del mercado libre.

Y para tratar de reanimar la demanda, Maduro anunció que el Petro deberá ser utilizado en una serie de transacciones.

“Toda la gasolina para la aviación internacional se venderá en Petros inmediatamente”, dijo Maduro el lunes en la televisión estatal. “Además, el Petro ahora está legalizado como un medio de intercambio nacional, por lo que se debe permitir y promover la venta de casas, el pago de tarifas de hotel y los boletos de pasajes aéreos internacionales”.

Y el viernes, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez agregó los pasaportes a la lista y dijo que a partir del próximo mes, los venezolanos deben pagar dos Petros por uno nuevo y un Petro para extender su fecha de vencimiento.

No está claro si estos bienes y servicios solo podrán ser adquiridos a través del Petro, o si el régimen permitirá que sean pagados en bolívares.

Si Maduro prohibe el uso de bolívares en estos servicios, entonces obviamente que los venezolanos terminarían usando los petros en alguna proporción, dijo Luis Pereira-Berti, experto venezolano autor del libro Criptomonedas y la Nueva Economía Digital.

Pero incluso si lo hace, eso no calificaría a Petro como una criptomoneda, dado que carece de un “Blockchain”, base de datos compartida en cientos de computadoras participantes controladas independiente que asegura que la información de contabilidad no es manipulada.

“En este momento, el Petro es solo una idea, es una posible criptomoneda que en teoría podría comenzar a funcionar una vez que el gobierno construya la cadena de bloques ”, dijo Pereira-Berti. “En esta comunidad, la tecnología blockchain es más importante que la propia criptomoneda”.

Los expertos dijeron que la insistencia de Maduro en mantener al Petro con vida está arraigada en las dificultades del país para obtener divisas en medio del colapso gradual de la producción petrolera del país y las sanciones estadounidenses que dificultan la adquisición de nuevos préstamos.

Incluso el uso de El Petro ha sido prohibido por el gobierno de Estados Unidos.

“El Petro es un esfuerzo desesperado por parte de un régimen corrupto para estafar a los inversionistas internacionales”, dijo en marzo a periodistas un alto funcionario del gobierno estadounidense.

“Invertir en el Petro debe considerarse como un apoyo directo a esta dictadura y a sus intentos de socavar el orden democrático en Venezuela”, agregó el funcionario.

Si Maduro consigue que el Petro funcione, tendría en su poder una forma ideal de evitar las sanciones y de lavar los fondos obtenidos mediante la corrupción y el narcotráfico, advirtió Dallen al resaltar que miembros clave del régimen venezolano ya han sido calificados como capos de la droga por el gobierno de los Estados Unidos.

“Haría dos cosas para ellos. Uno: podrían recaudar dinero, crear algo de la nada, y dos, les permitiría entrar en un área no regulada donde pueden comerciar y transferir dinero a cualquier lugar sin ser vigilados por las autoridades financieras y policiales del mundo”, dijo Dallen.

“Si eres un régimen corrupto, este es el instrumento perfecto para lavar dinero. “Puedes mezclar el dinero malo con el dinero bueno, y arrancarlo en el otro extremo, y nadie podrá decir la diferencia entre lo bueno y lo malo”, agregó.

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